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Educación emocional desde el útero materno

3 febrero, 2011
Circula por la blogosfera estos días un episodio de la serie Redes, de Eduard Punset, referido a la educación emocional desde el útero materno. Os dejo aquí el enlace por si os apetece verlo. Punset nos enriquece siempre, sin duda. Merece la pena.

El tema que trata es cómo afecta el estado emocional de la madre a un hijo desde que éste se encuentra en su vientre. Punset entrevista a Vivette Glover, profesora de Psicobiología Perinatal. A través de estudios primero con animales (estos realizados desde los años 50 del siglo pasado) y ahora (desde hace unos diez años) con humanos han podido comprobar que los niveles de ansiedad y estrés que sufre la madre afectan directamente al feto. Cuando sufrimos de estrés liberamos una hormona llamada cortisol. El cortisol libera azúcar a la sangre, y de ahí a los músculos lo cual hace que estemos en alerta por si necesitamos escapar (es una respuesta mecánica de nuestro organismo, supervivencia básicamente). El cortisol penetra en la placenta, con lo cual el estrés actúa directamente sobre el desarrollo del cerebro. Cuanto más alto es el nivel de cortisol en la placenta, en el vientre materno, menor puede llegar a ser el cociente intelectual del bebé y afectará en un futuro a sus niveles de aprendizaje.
La Profesora Glover nos resume un estudio que hicieron con 14.000 embarazadas. Compararon resultados del 15% de las más ansiosas con el resto. Este 15% duplicada el riesgo de que sus hijos padecieran problemas de atención, déficit de atención, hiperactividad e incluso trastornos conductuales, sobre todo si los hijos eran varones.
No sé a vosotras, a mi me parece muy interesante y aleccionador. Me hace reflexionar y pensar cómo fue mi embarazo, cómo pudo afectar a mi hijo.
Cuando una mujer se queda embarazada, automáticamente todo el mundo pasa de mirarla a la cara, a los ojos, a mirarla a la barriga. Continuos controles médicos, preocupación por el bebé. Todo el mundo te pregunta ¿cómo va todo?, ¿qué tal el embarazo?, ¿es niño o niña?, miles de preguntas y todas interesándose por ese feto que se está gestando. Pero, ¿y quién pregunta por la madre?, ¿quién se interesa por cómo se siente?, ¿a quién le importa su bienestar?.
Es común escuchar cosas como “lo importante es el niño”, “no importa los sacrificios que haya que hacer”, “todo pasará”. Damos por hecho que la madre, la mujer ha de ser la más fuerte, la más preparada y lidiar con todo lo que venga. Pero, ¿quién nos prepara?, ¿quién nos ayuda?, ¿quién nos acompaña en ese duro camino?. Nuestra pareja suele estar con nosotras, nuestra familia, algunos amigos. Pero todos, una vez más, están pendientes sobre todo del bebé.
Pocas veces se atiende el estado emocional de esa madre, sus cambios, lo que ocurre en su corazón, en su alma. Nos vemos sometidas a una tormenta hormonal continua. No solo cambia nuestro cuerpo, cambia nuestra mente, nuestras emociones. Empezamos a sentirnos madres. Eso no se enseña, se siente y se aprende sobre la marcha. A veces nos perdemos, y nos cuesta encontrarnos. Es un camino de tránsito, necesario e importante, pero duro también.
¿Cómo fue mi embarazo?, siempre que me lo preguntan constesto lo mismo, ¡¡malo!!. Por desgracia lo disfruté muy poco, unas pocas semanas en su inicio, y el último mes. El resto fue malo.
Concebí a mi hijo en el peor estado emocional posible, sin duda el peor momento de mi vida. Fue un embarazo por sorpresa, no planeado, aunque infinitamente deseado. Desde que vi el positivo en el test mi miedo, mi estrés y mis niveles de alerta se dispararon, sin duda. El cortisol debía correr por mis venas y las de mi pequeño a raudales. Los dos primeros meses sufriendo ascos, vómitos, mareos. Mi miedo y mi ansiedad eran menores, pero no voy a engañar a nadie, estaban presentes. Cuando has perdido a un hijo de un modo traumático, tu siguiente embarazo está cargado de inseguridad.
De repente, y como era previsible, las cosas empezaron a ir mal, contracciones, riesgo de parto prematuro, riesgo de rotura de bolsa, reposo absoluto y a esperar. No se podía hacer más. Me recuerdo en la cama llorando, tensa, hundida. ¿Estrés? por los cuatro costados. Fueron semanas duras y dolorosas, mi hijo se formaba día a día, pero no sabía si finalmente podría verle crecer, podría tenerle conmigo. Fue a partir de la semana 30 cuando empecé a respirar, y a partir de la semana 32 cuando empecé a disfrutar, de mi tripa, de no poder ponerme ningún abrigo, de los paseos, de mi bebé moviéndose, ¡¡no quería parir!!, adoraba sentirle en mi interior.
Pero a esas alturas mi bebé debía tener ya un buen grado de ansiedad acumulada.
A día de hoy su desarrollo intelectual no parece comprometido, es un niño despierto, hábil, inteligente, de aprendizaje rápido, ávido de conocer y saber cosas nuevas. Pero es un niño muy activo, muy nervioso, muy explosivo en sus reacciones y conductas. Y todo ello hace que yo ejerza sobre él un control continuo para atenuar todo esto que os cuento. Pero claro ese control, atención, que yo tengo con mi hijo, no todo el mundo puede. Mi trabajo es de 24×7, estoy con mi hijo todo el día, controlando, observando y mejorando. Esto es lo que todas las madres hacemos, sin duda. Parecemos obsesivas, pero no, es simplemente nuestra labor, la de protección de nuestras crías.
Debemos tomar conciencia de la importancia que tiene el hecho de estar nosotras bien, de cuidarnos, de no estresarnos. Durante un reducido tiempo, 40 semanas, nuestro hijo y nosotras compartimos todo, y nuestro bienestar es el suyo.
Mujeres que estáis pensando en ser madres, mujeres gestantes, tomad conciencia de este hecho, porque es importante. Olvidamos nuestras emociones, nuestro bienestar emocional, nos lanzamos a la vorágine de días llenos de actividades, siempre corriendo, el trabajo, las reuniones, haciendo miles de actividades,….. Nos equivocamos. Gestar un hijo es una de las experiencias más maravillosas que una mujer tiene el honor de disfrutar. Disfrutemos entonces de ello. Intentemos conectar con nuestro bebé, hacerle sentir tranquilo, confiado, feliz.
Ha sido hace poco cuando yo he asumido, que no conocido (eso ya lo sabía mucho antes), que mi estado de ánimo, es el de mi hijo. Si yo estoy mal, él está mal. Si yo sonrío y soy feliz, él está feliz y tranquilo.
Pensad en ello.

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25 Comments

  • Reply Sandra 3 febrero, 2011 at 08:54

    Muchas gracias por el enlace. Me lo miraré en cuanto tenga un minuto. Es muy interesante todo lo que rodea al desarrollo del feto en el vientre de la madre. Precisamente en mi último post hablo de la música como terapia para mejorar el desarrollo del feto y el bebé. Un saludo. Sandra

  • Reply Cartafol 3 febrero, 2011 at 09:01

    Muchas gracias por el post de hoy. Mis embarazos fueron muy buenos, a cada cual mejor, tuve mucha suerte y los he disfrutado. Yo si les he puesto música en mi barriga, he cantado y bailado y disfrutado…y mi marido dice siempre, que he sabido trasmitirles mi paciencia, porque han salido muy buenas y tranquilitas.

  • Reply mami Poppins 3 febrero, 2011 at 09:07

    Me has hecho pensar en mi embarazo, pfff. y mis niveles de stress y fue bueno, lo disfrute muchisisimo, me encanto estar embarazada.Pero lo que dices de a lo que nos vemos sometidas y asimilar que vas a ser madre. Que no sabes lo que es hasta que te toca día a días. Es duro. Hay que estar bien y tener conciencia de uno mismo.

    I love being a mum

  • Reply LA TETA REINA 3 febrero, 2011 at 09:57

    Super interesante!
    Me ha encantado el post de hoy. Y es que a mi todo lo que dice este tío me parece interesantísimo. Y encima explicado en lenguaje humano…, que ya es bastante.

    Es la primera vez que lo oigo pero yo siempre he pensado que si el estado de animo o de estrés nos afecta físicamente, como no iba a afectar al feto que llevamos dentro y que se está formando y nutriendo de nosotros.
    Eso tenía que ser así, impepinable.

    Esa misma hormona, el cortisol, es la que liberan los bebes estresados a los que se les deja llorar y llorar sin consuelo y que se está estudiando si puede ser en parte responsable del síndrome de la M.S.

  • Reply Leia Organa 3 febrero, 2011 at 10:41

    Me encanta Punsets, es una de las personas de las que estaría escuchando tooodo el día, siempre tiene algo interesante, divulgativo y ameno que contar. Una persona así como tu.

    Como ya sabes, mi embarazo tampoco esta siendo "un camino de rosas" pero estoy intentando llevarlo con la mayor tranquilidad y mejor humor posible. Mis primeros cuatro meses fueron muy angustiosos (esa cabeza) precisamente por el miedo a volver a perder a mi bebé, ahora la situación es distinta, pero el miedo y la angustia sólo se me pasan haciendo ejercicios de relajación… ya ves que te comprendo.

  • Reply Suu 3 febrero, 2011 at 11:02

    Me alegro que haya este tipo de estudios, pero creo que en muchos casos pueden hacer sentir mal a la madre.

    Yo recuerdo que en el embarazo de mi Bichito lloré mucho, tenía mucho estrés, lo pasé francamente mal. Además recuerdo que la gente me decía que lo que yo sentía se lo transmitía al bebé, pero si no podía controlarlo!!! Me hacía sentir muchísimo peor.

    Este moralmente estoy más tranquila y aunque esté en reposo estoy mucho mejor psicológicamente. Mi marido me lo dice, no soy la misma persona en uno que en otro embarazo. Sin embargo, mi Bichito es una niña tranquila y ya lo era en la panza y mi Embri es un huracán que no para de moverse.

    Efectivamente claro que debe de afectar al bebé nuestros cambios de humor, nuestra manera de sentirnos, pero cuánto de ella podemos controlar?

  • Reply etiKeta 3 febrero, 2011 at 11:31

    No vi el video todavia pero me suena a culpabilidad otra vez para la mujer! si tu hijo es un poco nervioso o movido es culpa de la madre et de su stress en el embarrazo.Otra forma de sentirse culpable!

  • Reply Belen Pardo 3 febrero, 2011 at 12:28

    Sandra, es importante conocer que el feto no comienza a vivir cuando sale al mundo exterior. La vida en el útero es importantísima por ser los inicios. Vi tu post. La música es maravillosa, yo tengo una grata experiencia con ella, en cuanto a recuerdos que mi hijo tiene de ella cuando yo la escuchaba embarazada. La música no solo ayuda cuando los tenemos en el vientre sino después, en su desarrollo general. Mi hijo asiste a clases, pero desde un punto de vista muy relajado, está aprendiendo mucho, trabajamos muchos aspectos, entre ellos la sensibilidad, el saber apreciar la maravilla de las notas, de la música clásica… en fin, te lo recomiendo sin duda.

    Cartafol, hay muchos factores sin duda. Pero es importante conocer este tipo de estudios.

    Mami Poppins, mi idea es transmitir la importancia de nuestro cuerpo y nuestras emociones, esto no es concebir, soportar la tripa y las molestias y parir. El embarazo es un estado fundamental para nuestro hijo.

    Teta, Punset es fuente de conocimiento continuo. Efectivamente los niveles de cortisol son elevadísimos ante llantos desconsolados, temor al abandono, etc. Se habla de cómo puede afectar en su crecimiento, no solo a nivel emocional. Respecto a la muerte súbita, ponlo claramente, es horrible, pero debemos hablar de ello para intentar evitarlo, no he leído nada concluyente,…., aún.

    Leia, colorá me pones ;))))) Punset es un genio, un estudioso, una persona ávida de conocimiento y eso no es fácil encontrarlo. Sé que me comprendes, y sé por lo que has pasado. Si ahora has recurrido a la relajación, maravilloso!! Concéntrate mucho en tu respiración y mientras sentir tu cuerpo, sentir el de tu bebé, tu corazón, abre tu mente y disfruta.

    Suu, a ver, la idea no es hacer sentir mal a la madre. El sentimiento de culpa lo tenemos a flor de piel. Pero no es ese el objetivo. Las madres tenemos un papel fundamental y decisivo en las vidas de nuestros hijos, nos guste o no. Es responsabilidad nuestra esta parte de su crecimiento. Es duro, difícil, asumirlo da vértigo, pero es la realidad. El padre pone su semillita y punto pelota hasta que nace. Te cuida, te protege, te apoya, pero el resto de la labor, la de gestar y crear vida, es tuya. Esto no significa que si algo va mal sea culpa de la madre, NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!. El estudio demuestra lo importante que es el bienestar de la madre, no pretende, ni yo tampoco desde luego, hacer sentir culpable a nadie.
    Podemos controlarlo???? Pues si lo intentamos te aseguro que cierta parte sí la podemos controlar. Yo no digo que sea fácil, pero sí digo que no es imposible.

    etiKeta, Insisto, aquí no se culpabiliza a nadie. Tendemos a decir la palabra culpa con mucha ligereza. Como le he dicho a Suu nuestro papel como mujeres es muy importante y a veces da un poco de vértigo. En vez de sentirnos culpables utilicemos todo este conocimiento para intentar mejorar. Concluir, sin más que si yo soy nerviosa el niño me sale movido, es superficial. Me gustaría que vieras el vídeo. Aporta mucha información muy interesante. Pero vamos, que aquí el trabajo lo debemos hacer con nosotras mismas, asumamos la importancia de la maternidad.

  • Reply Anónimo 3 febrero, 2011 at 13:31

    A mi siempre me ha parecido mal lo poco que se preocupan los médicos por el bienestar físico de la madre durante el embarazo. Todo lo que no implique un peligro para el feto no tiene importancia y, la verdad, sí que la tiene.

  • Reply Ana 3 febrero, 2011 at 13:53

    Yo tampoco creo que se culpabilice a nadie. Yo creo que se responsabiliza a la mujer, que es distinto a culpabilizar.

    Cuando nos quedamos embarazadas debemos asumir la responsabilidad de que el bienestar de nuestro futuro bebé está en gran medida en nuestras manos y esto, lejos de hacernos sentir culpables, debería motivarnos para cuidarnos por nuestro bien y el de nuestro hijo.

    Creo, como Belen, que toda esta información que recibimos la debemos utilizar para crecer, en lugar de anclarnos en nuestra postura y culpabilizarnos.

    Buen post, Belen!

  • Reply Belen Pardo 3 febrero, 2011 at 14:03

    Anónimo, tienes toda la razón, se cuida muy poco la parte relacionada con la madre, y sobre todo el cuidado emocional. Esto lo trata y explica muy bien la rama de la psicología denominada perinatal (muy ausente en nuestro país, por cierto. Os copio su definición: "La psicología perinatal es la rama de la psicología que abarca el embarazo y nacimiento de un bebé, como una crisis vital, lo cual produce un cambio psíquico en la mujer y el hombre que van a ser padres. Abarca el tratamiento de la madre desde el embarazo, parto y puerperio. También trabaja el vínculo entre la madre y su bebé, junto al papel del padre en este proceso". ¿Bonito no?. Pues en España muy poco trabajado como seguro que muchas sabéis.

    Ana, efectivamente se trata de darnos cuenta de la importancia de nuestro papel como madres. Vivimos en una etapa en la que se ha desvalorizado la maternidad, la responsabilidad de ser madre. Y por eso sentimos culpa, es una manera de protegernos, un mecanismo de defensa. No, no!! aquí no hay culpas, solo una toma de conciencia, muy distinto desde luego.
    Yo no soy de culpas, no llevan a ningún lado, pero si aprendemos, podremos mejorar y eso sí que nos conduce por buen camino.

  • Reply Maria 3 febrero, 2011 at 16:58

    Yo tuve mucha suerte y tuve un embarazo buenísimo. Me sentí muy bien y me dieron mucho amor. Nosotros no tenemos seguro privado y como todo iba bien, fui 3 veces al ginecólogo y 3 a la matrona en todo el embarazo; eso me ayudo a sentir que estaba embarazada pero no enferma. Yo creo que es importante que la madre se encuentre bien anímicamente pero eso hay momentos en los que no se puede controlar. Tuviste un niño sano que esta creciendo muy bien; eso es lo importante. Un besazo fuerte y muchas gracias por el post de hoy!

  • Reply Arual 3 febrero, 2011 at 17:03

    Tiene todo el sentido del mundo tanto stress hoy en día, tantos niños con problemas conductuales, tantos abortos inesperados. Justo ayer una compañera de trabajo mía embarazada de 7 semanas sufría su segundo aborto espontáneo y mi cabecita no ha parado de darle vueltas al asunto. Desde luego tu post de hoy es muy acertado.

  • Reply Mamá (contra) corriente 3 febrero, 2011 at 18:02

    Pues… ya sabes que aquí me "das" en un tema que me preocupa. Mi embarazo fue también muy malo, en lo físico y, desde luego en lo emocional. Ansiedad, tal como la he sufrido sin estar embarazada, no, creo que las hormonas me protegían, pero sí que pasé miedo y nervios. Muchos.

    Para mi, es inevitable pensar qué relación puede tener eso con ciertas cosas de mi hijo. Pero, aunque a veces no pueda evitarlo, creo que culparse no es solución, hay cosas que no se pueden evitar… pero sí pienso que las embarazadas deberían disponer de apoyo psicológico si así lo necesitaran, algo que está muy olvidado.

  • Reply madredemellizos 3 febrero, 2011 at 18:36

    Belén no te castigues por tu embarazo. Yo también lo viví con mucha ansiedad, lloros y nerviosismo. Cada persona es como es y los sentimientos son viscerales, salen espontáneos no se pueden frenar.
    Mi opinión sincera es que, no le hagas mucho caso a los estudios de Glover ni tampoco a los del Dr. González, según Glover el estrés les afecta mentalmente y según Gonzalez, criar con bibierón también…entonces..yo que padecí nerviosismo y críe con biberón..cómo me debo de sentir? Que les he hecho a mis hijos? Soy buena madre o egoísta? Estas observaciones médicas me dejan mal cuerpo, y acabaré por no hacerlas el mínimo caso! Belén, un abrazo!

  • Reply Mama mimosa 3 febrero, 2011 at 19:55

    Punset me encanta, tiene una sensibilidad extrema hacia cualquier cuestión relativa a los bebés y a su proceso de maduración y desarrollo desde la concepción.
    Espero poner en práctica tu consejo. Gracias por el post

  • Reply Belen Pardo 3 febrero, 2011 at 20:29

    María me alegro que tu embarazo fuera bien. No solo se debe sentir conciencia del mismo cuando las cosas van mal. De hecho, lo lógico es que vaya bien. La ansiedad no se genera solo cuando las cosas se tuercen. Una vida muy agitada, sin parar, también produce estrés. Tuve un niño relativamente sano, ojalá hubiera sido sano del todo. Pero todo se supera, se acepta, y de todo se aprende. Gracias a ti guapa por el comentario.

    Arual, no sé bien si hay relación directa entre el número de abortos, o problemas de fertilidad y el ritmo de vida que llevamos. No me atrevo a afirmarlo, quien soy yo!!. Lo que sí me gustaría es intentar que todas pensáramos en la suerte que tenemos cuando nos quedamos embarazadas, en el privilegio de albergar una vida, en lo que ello significa.

    Mamá cc, al igual que me pasó a mi, viviste el embarazo que te tocó como pudiste. ¿Tuviste opciones? No, igual que yo. Pocas opciones tienes cuando hay riesgos en el embarazo. ¿Qué hacer? Amar a tu hijo y tirar p’adelante. El apoyo psicológico es fundamental para todo el mundo, una embarazada vive una situación especial, única, cambiante, es alucinante la poca atención que se las tiene y se las presta.

    Madredemellizos, yo no me castigo!!!! Ni muchísimo menos. Me tocó lo que me tocó y listos. A día de hoy forma parte de mi pasado y si hablo de ello es porque a mi me viene bien y porque quizá ayude a más personas. Siento que me hayas interpretado mal. He recogido un estudio, una entrevista que me ha parecido interesante, y muy certera para exponer un pensamiento, una idea, para sacudir un poco toda esta idea de la maternidad pasiva. Porque a veces pensamos que una es madre cuando pares, y no, una es madre en el momento que concibe a su hijo. Me gustan los estudios de Glover, lo confieso. Insisto, aquí no se culpa a nadie, se intenta ayudar a que las cosas vayan mejor.

    Mamá Mimosa, es cierto que Punset está haciendo muchos programas relacionados con la educación emocional, dirigidos a los niños, a su evolución, a su desarrollo, a la inteligencia, etc. Yo que le escucho los jueves en la SER la verdad es que me quito el sombrero una y otra vez.
    Espero que tu embarazo sea maravilloso y disfrutado. Un beso.

  • Reply LAKY 3 febrero, 2011 at 22:17

    Estoy muy de acuerdo contigo. Yo siempre me he cuidado todo lo que he podido en mis embarazos pues creo que es importantísimo para el bebé lo que hagamos durante esos nueve meses.

  • Reply Supermama 4 febrero, 2011 at 00:42

    Hace poco también leí que la alimentación durante los primeros meses del embarazo era primoldial para la formación del cerebro del bebé…aún recuerdo como con unas nauseas tremendas me obligaba a comer y como lloraba las veces que lo echaba…

    Es verdad que hay que ser consciente de que estas embarazada y que tienes que cuidarte, pero creo que, el cuerpo es sabio, y que estamos preparadas para concebir niños sanos, fisica y psicologicamente. Por eso es a partir mas o menos de la semana 24 cuando empezamos a reirnos de todo, a tomarnos las cosas con mucha tranquilidad, a relajarnos…

    Por eso nuestra mente se enfoca en el bebe, en cuidarle desde que está dentro de nosotras, nuestra respiración se ralentiza, nuestros movimientos también, nos preparamos para el momento del parto, pero no solo fisicamente, mi mente también dio un giro de 180 grados gracias a las hormonas, porque a día de hoy le vuelvo a tener un miedo tremendo…

    Con esto no quiero quitar mérito al estudio, pero también creo que tenemos nuestros propios mecanismos de defensa.

  • Reply Belen Pardo 4 febrero, 2011 at 07:24

    Laky muy importante, sí que es cierto.

    Supermamá, estoy de acuerdo contigo en que estamos preparadas para tener niños sanos física y psicológicamente. De hecho (parece que se ha entendido mal) yo no digo, ni creo el estudio tampoco que por pasar un mal embarazo (por el motivo que sea) tu hijo va a tener consecuencias negativas. Se afirma que las probabilidades son el doble que aquellas mujeres cuyo embarazo cursa sin ansiedad. Es decir, hay más posibilidades de que tu hijo sufra una serie de consecuencias, pero no significa que necesariamente las vaya a sufrir.
    Sí, tenemos mecanismos de defensa, el cuerpo de una mujer es sabio, tenemos un maravilloso cuerpo que sabe lo que debe hacer y cómo proteger al bebé. Pero hay reacciones fisiológicas que por desgracia no se pueden controlar como queramos. Que el cuerpo genere cortisol, no lo podemos controlar, y que éste pase a la placenta tampoco.

    En cualquier caso, y esto es un comentario para todas (gracias mil por expresarme vuestra opinión), me gustaría que la moraleja que sacáramos de este estudio y de este post sea que debemos concienciarnos de los maravilloso del embarazo, vivir en su plenitud la gestación de nuestro bebé, darnos cuenta de la importancia de nuestra tarea. Crear vida conlleva una responsabilidad grande, eso lo sabemos, no reneguemos de ella, asumamos esa responsabilidad con orgullo, no con miedo o culpa.

  • Reply Tricius 4 febrero, 2011 at 09:08

    Que puedo decir, yo tengo la suerte de conocer a Punset ya que también trabaja para la revista Muy Interesante en la que hace una sección fija, y es una grandisima persona y lo que dioce ufff, pues increible como siempre.
    Esto ya lo habiamos comentado en su momento en la redacción y si el estress, la alegría, en definitiva los estados de ánimo afectan al feto.

  • Reply sonia 4 febrero, 2011 at 10:27

    Me has hecho pensar mucho… yo tampoco tuve un segundo embarazo feliz y plácido: pendiente del mayor en una época de mucho cambio y actividad para él, sufriendo ansiedades por sus problemas con la comida, poco centrada en aquel bebé al que tanto quería pero en el que tan poco pensaba!! La culpabilidad no ayuda ahora, es imporatnte no mirar más atrás… Pero me sumo a tus consejos para las embarazadas; cuidarse mucho y cuidar mucho del bebé. Disfrutar como nunca de un estado tan especial e importante. Un saludo!

  • Reply Mamareciente 4 febrero, 2011 at 11:19

    Cierto. Y se percatan de todo, todo. El otro día me crucé de brazos y me preguntó mi hijo si me iba a contentar.-Pero si no estoy enfadada…- Entonces por qué pones así los brazos?- me dijo.

  • Reply Carol 21 febrero, 2011 at 10:11

    Me ha encantado tu entrada, vamos, que me he emocionado… Cuando estás embarazada se preocupan por tu estado físico, pero casi nunca por tu estado emocional, ¡y cuanta falta te hace!

    Y cuanta razón tienes (porque aunque es algo que sé a veces se me olvida), si yo estoy nerviosa mi nena está nerviosa, pero si estoy tranquila… todo va estupendamente.
    Gracias

  • Reply Belen Pardo 21 febrero, 2011 at 15:32

    Tricius, menuda suerte la tuya de conocerle!!

    Sonia, la culpa es una sombra que nos persigue a las madres, y hemos de darnos cuenta que hacemos lo que podemos y nuestra intención es siempre la mejor. Pero somos humanas, aunque a veces no lo pareza 🙂
    Debemos desterrar esa culpa que a veces nos consume, nos aterra y nos hace sentir tan mal.

    Mamáreciente, ¿qué te parece? para que luego digan que no entienden… mira su tu hijo comprende tu lenguaje no verbal, alucinante!!

    Carol, es que parece que pasa desapercibido el cambio emocional que una mujer sufre al quedarse embarazada. Las mujeres cambiamos en ese periodo, incluso me atrevo a decir que nacemos de nuevo con nuestros hijos. Puede sonar muy trascendental, pero así lo siento. Toda mujer necesita un apoyo extra en ese periodo, a nivel emocional que muchas veces no tiene. Tiene muchos otros apoyos, cuidados físicos,… pero a veces nuestro plano psicológico se queda desatendido.

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