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Criarse con animales

11 mayo, 2010
Yo siempre he tenido animales cuando vivía con mis padres. Cuando mi madre se quedó embarazada, ya tenía un gato en casa. Yo nací y Pipo, que así se llamaba, perdió el trono de su hogar para dejarme paso. Estuvo en casa hasta que yo cumplí 6 años. Después de Pipo vinieron otros gatos, pájaros, patos, pollitos, hasta una perdiz. Y si no tuvimos más fue porque vivíamos en un piso. Porque si por mi padre hubiera sido no hubieran faltado perros, gallinas, y un largo etcétera. Desde niña me inculcaron el amor por los animales, me enseñaron a respetarlos, a quererlos, a convivir con ellos.

Mi marido tuvo más suerte que yo, él vivió su niñez en una casa, y sus padres también adoraban tener animales. Él tuvo la suerte de tener gatas y verlas parir a sus cachorros, tuvo perros, y no sé cuántos más.

Cuando nos casamos teníamos claro algo, queríamos animales. Como vivimos en un piso lo más cómodo eran gatos. Yo como soy muy gatuna, no me hago a la idea de no tenerlos, la verdad. Así que adoptamos a dos gatitas, hermanas, las recogimos de una asociación. Mis niñas, como yo las llamo, vinieron a casa con cinco semanas, cabían en la palma de mi mano. Casi 8 años después aquí siguen conmigo. Han estado conmigo en momentos difíciles, y lo creáis o no, me han ayudado y acompañado. Recuerdo cuando estaba embarazada de mi hijo y en reposo en la cama. Mis niñas no se separaban de mi, comían y venían corriendo a la cama conmigo. Así estuvieron varios meses. Se acurrucaban contra mi tripa ronroneando y mi peque debía oirlas desde dentro. A mi me relajaba muchísimo oirlas, y sentir su calorcito a mi lado.
Cuando me quedé embarazada tuve que soportar las típicas charlitas de «¿y ahora que vas a hacer con los gatos?». Me daban ganas de ser una borde y contestar algo así como «pues las despellejaré y haré un guisote para toda la familia». Por favor, pues que iba a hacer, nada. Seguir con mi vida, sin más. Mi niño nació y cuando vine a casa puse el cuco en la cama, ellas subieron, le olieron de lejos y me miraron, yo creo que me decían algo así como «pero si esto es lo que llevabas en la barriga, huele igual». Nunca hubo conflictos, miedos, ni nada. Mis gatas respetaron siempre al peque, y mi hijo aprendió a respetarlas desde muy pequeñito.
Luego se me ocurrió adoptar a otra pequeña leona este verano, la recogí de un jardín, tenía un mes. Y aunque a veces me vuelve loca… a veces no, muchas veces. Creo que ha sido de las mejores cosas que le han sucedido a mi hijo porque la adora. Mejor dicho se adoran. Es una animal divino, encantadora, cariñosa, sumisa, algo trasto, pero claro aún es un bebé.
Creo que incorporar animales en la vida de los niños les enriquece muchísimo, aprenden que se puede «querer» de otra manera, aprenden respeto, lealtad, aprenden a cuidar de alguien que depende de ellos. Mi hijo ya viene conmigo a comprar el pienso de las gatitas, se preocupa mucho por ellas, las da su Malta (preparado que se les da a los gatos para ayudarles con las bolas de pelo que se crean en el estómago), las cepilla. Sabe que debemos cuidar de ellas, y él se preocupa de sus cosas.

Es cierto que los animales dan trabajo, doy fe, que a veces es complicado cuando llega la época estival, o si quieres hacer una escapada de unos días. Pero la verdad, es que merece la pena tenerlos. Y estoy contenta de que mi hijo se crie con las gatas, aprende de ellas, las quiere.

Los animales nos dan mucho. ¿Conocéis las terapias realizadas con perros?. Hay terapias para personas mayores con demencias, para niños con discapacidades mentales, autismo. Yo he visto y seguido una terapia que se hacía para personas con Alzheimer. Se utilizaban perros de la raza Boxer. De esto prometo hablar con más calma.

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17 Comments

  • Reply Una mamá (contra) corriente 11 mayo, 2010 at 13:11

    ¡Qué te puedo decir yo!. A pesar de todo el trabajo y de los sofás hechos jirones, mi experiencia con gatos, perro y bebé es de lo más positiva. Le respetan completamente: a él y a sus cosas. Yo también creo que es muy enriquecedor.

  • Reply Leia Organa 11 mayo, 2010 at 13:37

    Qué entrada más bonita!

    Yo, la verdad es que soy de perros; pero cuando me quedé embarazada no dudé ni por un instante que mis gatos seguirían donde están.

    No me he criado con gatos, ni tengo amigos con gatos/bebés, pero tengo claro que lo primero que se debe hacer es una buena presentación; a partir de ahí el respeto mutuo es imprescindible.

    Leer entradas como la tuya la verdad es que me tranquiliza, y me hace pensar en que quizá no somos tan irresponsables al tener animales y querer un bebé.

  • Reply Una mamá (contra) corriente 11 mayo, 2010 at 13:39

    Leia, yo tengo dos gatos y una perra, con eso te lo digo todo!!

  • Reply Tifoidea 11 mayo, 2010 at 13:41

    Pues estoy de acuerdo. Lo que no sé es porque la gente se preocupa tanto por lo que vas o no vas a hacer cuando nazca el retoño. Digo yo que si no tendrán suficiente con su vida.
    Cuando nació mi peque teniamos a Ast aunque cuando mis suegros se mudaron se fue con ellos porque iban a vivir en una casa con jardín y allí ha estado hasta hace poquito que nos dejó.
    Ahora tenemos un periquito que es un cielo y una tortuga, por la que no daba ni un duro, porque se suelen morir, pero por la que nos desvivimos, cuando llegó a casa, acuario, calefacción, etc. Y no veas como se ha puesto de grande. Y eso que es una ingrata porque no veas los mordiscos que mete la jodia.
    De todas formas a veces nos emperramos en que los animales son perros y gatos y a veces se pueden tener otros como bien has dicho, que quizás no todo el mundo pueda tener un perrito, pero seguro que siempre se puede encontrar un animalito que se adapte a nuestra vida y para los niños resulta enriquecedor aunque pegue bocados como nuestra querida "Lechuga"

    —-
    http://lallavedelbaul.wordpress.com/

  • Reply ricinhos 11 mayo, 2010 at 13:43

    Siempre hemos tenido bichos en casa, desde perros, gatos, gallinas…Uno de mis sobrinos vive en ciudad y le dan miedo todos los animales, otra vive cerca y no sé cuantos peces, gatos,perros y pajaros tiene y se lo pasa pipa con ellos.Auqnue sea solo un pez, o una tortuguita, por motivos de espacio, todos los niños deberían criarse con animales, porque se dan cuenta que ellos no son los únicos, tienen un compañero de juegos y se responsabilizan de su cuidado en la medida de sus posibilidades.

  • Reply Belen Pardo 11 mayo, 2010 at 13:50

    Leia, irresponsable por tener animales y querer un bebé??? Por favor. Yo no cambio a mis gatillas por nada. Ellas han sabido adaptarse a todo este cambio, a la locura de un nuevo miembro en la familia, no han pedido nada a cambio. Han aceptado de buen grado cuando mi gatilla pequeña llegó a casa, y todo han sido mimos, ronroneos.
    Suerte tiene tu futuro bebé de tener una madre que es capaz de tener tanto amor a los animales.

    Tifoidea, es cierto, no todo el mundo puede tener mascotas grandes. A veces, por las circunstancias de tu casa o tu vida hay que tener animalillos más pequeños. De hecho antes de la gatilla pequeña yo pensaba si comprar una tortuguita o algún otro animalillo para que mi peque lo cuidara. Las gatas grandes van más a su aire. Pero encontré a mi leona, y al verla supe que no podía dejarla, estaba solita, maullando buscando a su mami. Luego supimos que era sorda, por eso se había quedado solita. Es un tesoro. Y cuando oigo a mi peque que la dice: -Sally te quiero mucho, se me pone una sonrisa de ternura en la cara.
    Ricinhos a mi hijo no le da miedo nada. Mi suegro tiene una parcela con gallinas, miles de gatos, y tenías que verle como recoge los huevos, las dice "pitas, pitas" y ¡¡hasta las canta!!.

  • Reply Leia Organa 11 mayo, 2010 at 14:04

    Os sorprenderíais la cantidad de personas que me han dicho que ¡Qué vamos a hacer con tantos animales el día que al dichoso bebé le de por llegar!

    Por eso ver (o leer) que no es nada del otro mundo eso de tener una familia mixta niños/animales da mucha tranquilidad.

  • Reply Belen Pardo 11 mayo, 2010 at 14:08

    No me sorprende Leia, lo sé, lo sé, lo he vivido en mis carnes. Mira una de mis primeras entradas:
    http://mamasincomplejos.blogspot.com/2010/02/y-ahora-que-vas-hacer-con-los-gatos.html

    La gente usa la el verbo "deshacer" refiriéndose a los animales con demasiada frecuencia. Me indigna y a la vez me aterra.

  • Reply Treintañera con hijo 11 mayo, 2010 at 14:25

    Pues en casa de mis padres también hemos tenido siempre animales: perro, tortugas, peces, perdices… pero yo ahora no tengo ninguno en mi casa. . No me importaria tener unos peces o una tortuga pero un perro o un gato pues no me apetece sobre todo porque vivo en un piso muy pequeño.

  • Reply lobo 11 mayo, 2010 at 14:32

    Nosotros tenemos una gata. Perros no porque a mi mujer no le gustan y a mi me gustan los perros grandes (tamaño pony) y claro viviendo en un piso, y trabajando los dos como que no le voy a hacer esa putada a un perro.
    Una de las cosas que nos preocupaba era la reacción de nuestra gata con la llegada del peke. Tengo compañeros de trabajo que tuvieron que deshacerse de sus animales porque no llevaban muy bien la llegada del nuevo miembro (a de ellos su gata se meaba en el cambiador y en el coche del bebé). De momento, parece que la gata ha aceptado al peke bastante bien. Es una gata muy muy muy poco sociable (amos, como nosotros jajaja) y no le gusta que la acaricie o se le acerque cualquiera y por eso temíamos su reacción, pero acepta al peke. De hecho, creemos que ahora quien nos tiene que preocupar es ella, que el peke ya se lanza a por ella a ver a que sabe y la agarra del primer sitio que pilla, jajaja.

  • Reply Belen Pardo 11 mayo, 2010 at 15:23

    Je, je, sí Lobo, es posible que tu gata sea la que ahora corra peligro. Un día sorprendí a mi hijo cogiendo del rabo y alzándola en el aire a la menos sociable de las 3. Pero ¿qué crees que hizo ella? nada!! pobre mía, más buena. Y pesa casi 7 kilos!!

    Sobre lo que cuentas de esa gatita de tus compañeros de trabajo… Pues puede que tuvieran un trato despectivo hacia la gata con la llegada del bebé, o que el animal perdiera sus privilegios, se me hace raro la verdad. Mis gatas están castradas, y las mayores en sus 8 años jamás se han hecho pis por ahí. Es una conducta muy típica de animales no castrados, y sobre todo machos. Si es un macho y no estaba castrado lo que hacía el pobre era marcar su territorio. Contado así parece lo más natural, pero que se lo haga en el carro de tu bebé puede sonar dramático. Yo nunca les quité su espacio pero las enseñé a respetar el del peque. Y hasta hoy.

  • Reply LAKY 11 mayo, 2010 at 16:45

    Adoro a los animales. A mi padre le pasa igual y de pequeña tuvimos canarios, periquitos, conejos, una perdiz (coincidimos), un pato y una ardilla coreana. Al final, no sé cómo porque a mi madre no le gustan, conseguí mi sueño: tener un perro (mi adorado Laky) que aún sigue conmigo. Tiene ya 14 años y está viejillo pero, para mí, es mi hijo peludo. Mi hijo nació con él y no te diré que al principio fuera fácil porque el perro le tuvo muchos celos (era el niño mimado) pero, bueno, como es pequeño, nunca supuso un peligro para el bebé. Afortunadamente, el niño pronto aprendió a quererle y respetarle y a no meterse con él si no era receptivo (nunca, en realidad) y la convivencia ha sido magnífica. No sabes lo que es convivir con animales hasta que los tienes: una auténtica maravilla. Aportan muchísimo y se les quiere y te quieren como a un miembro más de la familia.
    Besos

  • Reply Anny 14 mayo, 2010 at 21:30

    Hola! Acabo de descubrir tu Blog me gustó mucho felicitaciones!esta lindo.
    Pues te dire que a mi me encantan los animales desde niña los he tenido y no podría vivir sin ellos, aunque no soy tanto de gatos si muero por los perros.
    De ahora en adelante te sigo y te invito a conocer mi casita. Soy Anny de "mi hijo único" Blog. Un besote.

  • Reply Belen Pardo 15 mayo, 2010 at 06:48

    Bienvenida Anny, gracias por escribir.
    Gracias por tu invitación, no dudes que pasaré por tu casa.
    Un saludo.

  • Reply Marta 18 mayo, 2010 at 07:50

    ¿Sabes mi miedo con eso de los animales? (es un miedo un poco absurdo, de esas ideas raras que se nos meten en la cabeza y se quedan ahí sin más)… Pues siempre me da miedo que si algún día tengo un hijo resulte que nace y es alérgico a mi perra. Entonces solo de pensar en eso, encuentro una nueva razón (otra más ;-)) para que me asuste ser madre.

    ;-(

    Es que imagina el papelón. No sabría qué hacer.

    (M.)

  • Reply Una mamá (contra) corriente 18 mayo, 2010 at 11:02

    Marta, algunos estudios dicen que los niños que nacen en entornos con animales tienen menos propensión a las alergias, en general. De todas formas, en caso de alergia suele haber soluciones. Por ejemplo, venden en muchas clínicas veterinarias un producto que aplicado al pelo de los animales reduce mucho la alergia.

  • Reply Belen Pardo 18 mayo, 2010 at 11:19

    No me preocuparía en exceso Marta, date cuenta que tu (futuro) hijo ya estará desde tu vientre en contacto con animales, con tu perra. Y lo hace a través de ti. Las alergias se desarrollan no en el momento de nacer, sino con el paso del tiempo. Esto es como cuando dicen que pasan enfermedades y así se inmunizan, o bajan al parque se ensucian, y también se inmunizan. Pues con los animales es así, pero más limpio, JAJAJAJAJA.
    No te preocupes, yo conozco a muchísima gente que tiene animales y después hijos, y ninguno ha resultado alérgico. Y si se es, no presenta síntomas. Para tu información yo soy alérgica a perros y gatos. ¿Te lo crees? Es una realidad, las pruebas así lo dicen. Pero soy asintomática porque estoy en contacto permanente con ellos.

    Así que amiga tranquilidad.

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