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De cómo el estrés trastoca un día cualquiera

3 noviembre, 2011
De sobra es sabido por todos que al Sr. Murphy (a este señor se le conoce por su famosa Ley) le encanta hacer de las suyas cuando las cosas no van muy bien. Que te duele la uña del dedo gordo del pie, pues alguien va y te pisa justo en ese dedo, y cosas similares.
La semana y el mes no han empezado muy bien, gripazo al canto, niño descontrolado, paciencia en niveles rojos de batería. Todo esto se venía gestando desde hace algunas semanas. Soy de las que piensan que tu sistema de defensas se altera debido al estrés, al nerviosismo. Y he aquí el catarrazo que he cogido, desde mi punto de vista fruto de unas cuantas semanas de nervios a flor de piel.
¿El motivo? la tan manida conciliación. O mejor dicho la falta de ella. He estado trabajando unas horitas, muy poquitas, para poder hacerme cargo de mi hijo y atender alguna otra obligación. Y en cuanto algo ha cambiado en el curso de las vidas de esta familia, todo se ha tambaleado un poquito. En esta casa nada ha cambiado, yo me sigo ocupando de todo, del Peque y de todo lo que él implica, pero además tengo una obligación remunerada. La otra parte del binomio, es decir mi esposo, sigue con su trabajo y sus obligaciones o deberes de la misma manera que antes. ¿Eso qué significa?, que yo estoy estresada, sobrepasada. ¿Y qué consecuencias tiene esto?, la falta de paciencia, la falta de tiempo, la falta de sueño, y muchas otras faltas que seguro que ya imaginaréis.
Sí, sí, me consta que muchas otras mujeres están igual, que trabajan largas horas fuera de casa. Antes de continuar quiero dejar claro que yo no pretendo ofender a nadie con mis palabras, que no me quejo de mi situación, que en este caso es elegida. Pero quiero destacar que mucho tenemos que andar en este país para que las mujeres mejoremos nuestra calidad de vida.
Hasta ahora cuando se menciona el término conciliación muchos piensan que está relacionado exclusivamente con el mundo femenino. Permítanme a todos aquellos que lo piensan que les corrija. Cuando utilizamos este término, conciliación, generalmente va seguido de otro, familiar. Es decir, concilian (o lo intentan aunque sin éxito) las familias, no las mujeres en exclusiva.
Pero el panorama que nos encontramos es que somos las mujeres quienes reducimos nuestra jornada laboral, somos las mujeres quienes vamos con la lengua fuera a todos lados, en un número importante de casos somos las mujeres quienes organizamos la vida del hogar y así podría seguir largo y tendido. Por supuesto hay excepciones, hay maridos con horarios reducidos o estupendos horarios que les permiten estar con la familia y repartir las tareas y responsabilidades del hogar, pero seamos honestas, de esos hay pocos.
El caso es que desde por la mañana temprano hasta por la noche yo me lo guiso y yo me lo como. Y cuando tengo un día como hoy, con un gripazo del carajo, un dolor de cabeza tremendo, unos mocos que ni me dejan respirar y una tos que parezco Luis Aragonés (para quien no sepa de fútbol es un entrenador que fumaba mucho), el colofón del día es darse un golpazo con el coche y destrozar todo el paragolpes trasero, cuando mi niño y yo llegábamos de nuestra clase de música.
Tranquilos, no nos ha pasado nada, ha sido ya en mi calle y cuando me disponía a aparcar. Pero no he visto a un señor que tenía a mi izquierda, la única responsable he sido yo por no mirar.
Conclusión: tengo que recolocar ciertas cosas en mi vida.

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17 Comments

  • Reply Adry 3 noviembre, 2011 at 19:17

    Yo trabajo desde casa y te digo que es mucho más estresante que trabajar fuera, y con un peque de 19 meses ya ni te cuento! Que te recuperes pronto de la gripe.

  • Reply teresavet 3 noviembre, 2011 at 19:41

    ¡Guapa, menudo día de perros!
    yo llevo una semana también con la gripe, y con el marido trabajando de tarde (la niña va a la guarde por la mañana, así que yo toda la tarde en casa con la niña, después del trabajo de por la mañana). Esa sensación de ¡necesito hacerme un rollito en pijama en el sofá con un caldito!
    y en cambio estar corriendo detrás del Pollito arriba y abajo.
    Menos mal que a mí Murphy por ahora me deja en paz… siento lo del coche, pero no me extraña nada, yo antes de ayer invadí el carril izquierdo en una curva… en un momentísimo de distracción. Pero una no dá pá más.
    Caldito de pollo, vitamina C, y echinácea. Dura una semana igual la gripe, pero como te sientes un poquito mejor (sobre todo con el caldito).
    Mejor no hablo de hombres ni de conciliaciones, que me caliento, y estoy muerta (digo mientras marco el teléfono del cliente de mañana por la mañana…)

  • Reply Sandra 3 noviembre, 2011 at 20:19

    Pues vaya días has tenido y sí, tienes razón, mucho camino queda para que las mujeres, las familias, lleguemos a una situación alejada de este mundo psicótico que nos ha tocado vivir. No sé cual es la solución, pero está claro que la locura que llevamos las mujeres encima no es muy normal. Besitos

  • Reply dandocoloralosd 3 noviembre, 2011 at 20:45

    Menudo día, o debería decir, menuda temporada! Pero como dice el refrán " a perro flaco todo se le vuelven pulgas" o algo así. Hay temporadas durillas, y como yo digo, en las que ya más no se puede caer y ya lo que queda es tocar fondo, tomar impulso y subir, subir, subir y volver a empezar. Es cierto que es muy duro hoy en día trabajar fuera y dentro de casa y tirar de una familia, con todo lo que conlleva de compras, comidas, ropas, lavadoras, deberes, preparación de exámenes… y a la par mantenerse una más o menos mona, seguir la relación con las amigas, y… dormir y no volverse loca!!!Pero tranquila preciosa, porque cuando el catarrazo te abandone, ya verás como tienes algo más de fuerza para ver las cosas menos grises y seguir luchando… Sobre la conciliación, que te voy a decir que no sepas, que es complicado llegar a conciliar en esta sociedad loca si en nuestra propia casa llegar a una conciliación familiar a veces nos parece una utopía. Pero estoy segura, que poco a poco, lo conseguiremos… Y un mini consejo: no eres una superwoman, así que si tu media naranja no se da por enterada DISELO, porque eres uno de sus "bienes" más preciados, y estoy segura que pondrá de su parte por ayudarte. Un beso enorme guapa!

  • Reply Tricius 3 noviembre, 2011 at 21:14

    Vaya día de perros, siento lo del golpe, estáis bien no? Bueno eso es lo importante, para lo otro la adaptación a lis cambios requiere su tiempO, encontraras la forma de cuadrar tus piezas del puzzle… Por cierto de lo del oído q sabemos?

  • Reply Susana 3 noviembre, 2011 at 21:21

    No voy a decirte nada que no sepas, pero de vez en cuando NECESITAMOS un tiempo para nosotras, aunque sea sólo media hora, un cuarto de hora, pero para ti, sin tener que compartirlo con nadie….

    Ánimo, las malas rachas acaban pasando….

    Un abrazo.

  • Reply MadreYMas 3 noviembre, 2011 at 21:57

    No te puedo decir nada… porque es lo de siempre.
    A mí me ayuda una persona en casa con las tareas domésticas, pero las tardes con la enana me las como sola… y por las mañanas curro fuera de casa.
    Conclusión: conciliación REAL ya!

    De malas rachas, mejor no hablo…

    Leche calentita con miel… nada como eso.

  • Reply London 3 noviembre, 2011 at 23:41

    Recolocar y una charlita con la segunda parte del binomio… que estres!! pero es así, yo ahora porque estoy con la excedencia pero yo me trago casi sola a los 3 enanos…. cuando vuelva al curro en diciembre no se que pasará…

    Descansa esta noche que mañana será otro día

  • Reply Mama mimosa 4 noviembre, 2011 at 06:47

    Es un tema muy delicado, pero si crees que tu marido puede poner algo más de su parte, pues no dudes en pedírselo. A veces es mejor pedir ayuda que ahogarse por querer llegar a todo.

  • Reply Mamareciente 4 noviembre, 2011 at 08:04

    Animo, guapa, no sabía que habías empezado a trabajar ( nos cuentas en qué?)
    Todos los cambios requieren un tiempo para adaptarse, y es cierto que cuando la mamá está en casa al 100% la logística y muchos detalles son más sencillos. Además el estar malita no ayuda nada de nada, se ve todo peor. Animo!!

  • Reply Anónimo 4 noviembre, 2011 at 09:15

    No puedo evitar decirlo: yo pediria el divorcio! Lo se, lo se, es una exageracion, pero en serio, ellos trabajan y que? No trabajamos nosotras? Les quitamos carga en traer el dinero a casa para mantener a su familia asi que a ellos les toca quitarnos carga a nosotras aportando en casa. Lo que si voto es por la tolerancia cero! Si quiere cenar que haga la cena, si quiere su ropa limpia que ponga una lavadora! Y sino que no cene y vaya con la ropa sucia, a mi personalmente me daria igual. Respecto a los hijos, es mas dificil si el padre no quiere colaborar, pero yo se lo diria asi: tu te lo pierdes, el tiempo que ahora no das no podras recuperarlo! (aunque me temo que a muchos no les importe demasiado).

    La conciliacion debe ser para ambos!

  • Reply M.R.G. 4 noviembre, 2011 at 09:55

    ainssss. que te he comentado y se ha borrado!!!!

    bueno, resumiendo: te decía que por mucho que pidamos medidas para facilitar la conciliación, hay (además) algo en nuestra naturaleza femenina que es cómplice de nuestro agobio. No sé qué es, ni cómo se combate, pero he observado a madres, no madres, estudiantes, trabajadoras… y esa sensación de 'no llegar a todo', y de 'estar a punto de llorar de agotamiento' la veo común y la identifico en todos los casos, con situaciones personales y familiares muy diferentes. Sé que es mucho más fácil pensar que el sistema es el responsable. Y, sin duda, el modo de vida actual no fomenta que nuestro ritmo de vida sea orgánico, pero por encima de todo eso, o como 'un extra', está nuestra propia actitud. Algo hay en las mujeres que nos hace pedirnos más, exigirnos más… no sabemos parar, o no sabemos 'no llegar'. En fin… Ojalá el entorno facilite la conciliación pero ojalá también seamos más conscientes de nuestro propio papel en esta historia y aprendamos a exigirnos menos.

    besitos

  • Reply Leia Organa 4 noviembre, 2011 at 10:20

    Ay, Belén como te comprendo!

    Necesitas un día "para ti" y que conste que eso no significa que no estes con el niño Eh!.

    Eso significa que ese día tu marido se encargue de todo, comidas, llamadas, gestiones (porque no vale en fin de semana) y tu sólo te dediques a disfrutar de tu hijo.

    ¿Qué toca momento crisis? pues que tu marido te de el relevo…

    Lo malo es que es taaan difícil!

    Un besote

  • Reply lamamadeunabruja 4 noviembre, 2011 at 10:22

    Claro que la conciliación es cosa de dos!!
    Hay padres que si no hacen más es porque realmente no pueden y sé que en más de una ocasión has comentado la suerte que tienes con tu marido respecto a su hijo, pero también hay muchos casos de padres que pasan y otras veces que nosotras "malacostumbramos" a padres encantados de ejercer como tales.
    Por ejemplo, ayer tuve una "obligación remunerada" fue cuestión de hora y media pero como era a la hora de la cena y papá no está acostumbrado a que yo no esté me dice que pueden venir conmigo "Y una M, quiero hacer algo yo sola!! cenáis tranquilitos los dos y ahora vuelvo" por supuesto, todo salió bien, pero como siempre lo hago yo…
    Ánimo y a descansar este fin de semana!

  • Reply Arual 4 noviembre, 2011 at 11:49

    Lo de la conciliación es una falacia en el 95% de los casos por no decir el 100%!!!

    No sabía que trabajabas fuera de casa?? De qué??? Cuéntanos!!

  • Reply Belen Pardo 4 noviembre, 2011 at 14:30

    Adry, lo sé, lo sé….. Hoy ya estoy un pelín mejor, gracias guapa.

    teresavet, te comprendo. El problema es que no he podido parar en toda la semana. Un poco de descanso no me hubiera venido mal.

    Sandra, ahí está el problema, que vamos como locas y esto no es bueno para nadie.

    dandocoloralosd, igual es que queremos hacer de más, igual es que efectivamente es una mala época. Mi marido sabe lo que hay, el problema es que su trabajo no tiene horario, así que igual con quien debía hablar es con su jefe, no? 🙂

    Tricius, de vez en cuando me concedo ese tiempo del que hablas, pero es siempre taaaaan escaso. Lo cierto es que a pesar de ese tiempo puntual lo que necesito, yo y todas es un mejor reparto de obligaciones.

    MadreYMás, tienes razón es lo de siempre, pero ayer necesitaba hacer una pataleta pública. Soltarlo todo me hizo sentir mejor, más ligera.

    London, tengo mucho en qué pensar y mucho qué organizar, sí…..

    Mama mimosa, me ahogo muchas veces, pero siempre salgo a flote. Lo que me apena es tener que llegar a este punto de "no puedo más", eso me enfada.

    Mamareciente, a pesar de haber estado en casa a full time estos dos últimos años, bien sabes tu que poco he parado, no solo con las tareas domésticas sino con mucho más. El trabajo remunerado como yo lo llamo ha sido solo una pequeña guinda al pastel.

    Anónimo, un poco drástico por tu parte no?? Creo que en ningún momento haya dicho que mi marido no quiera "colaborar" palabra que me horroriza por cierto. Mi marido no ayuda o colabora, sino que tiene SU parte. Es cierto que me quejo de que me faltan manos, es cierto que no concilia, pero también es cierto que su trabajo no se lo permite. Mi queja no es hacia él en particular, sino hacia el sistema, en general. Aunque si te doy la razón en eso de "ellos trabajan y qué?".

    M.R.G., es cierto que las mujeres tenemos en nuestra naturaleza eso que comentas, quiero llegar a todo, no puedo, me frustro, es un círculo vicioso. Pero cuando te conviertes en madre y tienes a los churumbeles colgando de ti, dependiendo de ti, todo se complica y agranda sobremanera. Al menos esa es mi experiencia y mi opinión. Yo intento exigirme menos, porque sí es cierto que me pido mucho a veces, pero es que sino hay más manos, no las hay guapa y eres tu y no hay más.

    Leia, taaaan difícil…. 😉

    lamamadeunabruja, es verdad, yo he malacostumbrado a mi marido en muchas cosas, es cierto, no lo niego. Y tb es cierto que mi hijo tiene suerte de tener el padre que tiene. Pero a veces una no puede más.

    Arual, falacia, falacia, falacia y más falacia, mucha razón tienes.

  • Reply La casa del juguete 10 noviembre, 2011 at 14:26

    Siento mucho que hayas tenido un día tan difícil. Me siento totalmente identificada contigo, trabajo desde casa y "en casa" que todo suma. Tengo una niña pequeña y sé lo que es estar mala y no poder descansar ni un segundo. AGOTADOR. Hay días en los que me dan ganas de llorar. La verdad es que el peso recae en nosotras y es muy difícil.

    Ánimo que somos fuertes y podemos con todo (qué remedio, je,je,je).
    Besos.

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