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De la obsesión a la competición

17 junio, 2011
Mi hijo ha sido y es muy de extremos. Intenso en todo su ser, sus emociones son a veces explosivas. Esto no es nada malo, pues cada uno es, …., como es. Pero yo lo digo abiertamente, conozco bien a mi pequeño y tenerlo tan claro ayuda a comprenderle mejor y en consecuencia a evitar en él frustraciones.

Lo bueno de estos sentimientos explosivos y tan a flor de piel es que no le cuesta expresarlos. Bien es cierto que le ayudamos a ello y lo fomentamos. En mi casa el dicho de “la procesión va por dentro” no se lleva.

Pero centrémonos en el tema de hoy. Contaba mi niño 2 años cuando las obsesiones empezaron a aflorar. De todos es sabido que las manías y comportamientos repetitivos son comunes a ciertas edades, y a menos que éstos continúen más allá de los 4 ó 5 años, e interfieran con sus rutinas o sus hábitos, no tienen mayor importancia. Pero una madre, se preocupa, le da vueltas a todo, observa, o al menos yo lo hago.

Para salir a la calle, él tenía que ser el primero, abriendo la puerta, después encender una pequeña luz que hay nada más salir, más tarde la luz general del tiro de escaleras. Había que ir con un coche en una mano y la otra agarrada a papá o mamá (preferentemente mamá por supuesto). Si alguno de estos requisitos no se cumplía, montaba el pollo padre. Si un vecino encendía, pollo padre. Incluso recuerdo tener que sentarnos en las escaleras a esperar que se apagara de nuevo, para encender y comenzar el ritual.

Me recuerdo ahí intentando explicar a un pequeño de 2 años y mucho genio que no pasaba nada, que la luz podía encenderla cualquiera, y bla, bla, bla, bla. No le servía. Él tenía que cumplir su ritual y sino, pollo padre. Y entonces me di cuenta que mi hijo entendía lo que le decía, pero no le servía de nada. Y decidí cambiar la táctica, no explicar las cosas desde la comprensión de un adulto, sino ponerme a la altura de un niño. Se me ocurrió la idea de “hacer turnos”. Le expliqué que igual que en el parque hacíamos turnos para jugar o subir al tobogán, podíamos hacer turnos con la luz. Un día era el turno del Peque, otro el de papá, otro el de mamá. Acordamos igualmente que si un vecino encendía antes porque llegaba antes, no hacía falta llorar ya que siempre podíamos esperar para encender de nuevo.

Toda esta explicación le fue relajando poco a poco. Conseguimos que los pollos padre disminuyeran hasta que se eliminaron. Hacíamos turnos, si alguien encendía la luz se enfadaba,…., pero poco más. Y ha sido a lo largo de este año cuando, sin apenas darme cuenta, esta obsesión ha ido desapareciendo. Os cuento esta porque fue la más fuerte. Han habido otras, claro está. Cuando se ducha ha de elegir él la ropa interior, la servilleta que se le pone en la mesa ha de estar doblada en cuadrado, etc, etc, etc. Pero a medida que ha ido creciendo las obsesiones se han convertido en simples manías que no interfieren ni afectan a su rutina diaria.

Realmente hubo un punto en el que me preocupé un poco, porque me daba cuenta que él daba muchas vueltas a esos comportamientos, anticipaba nerviosismo. Pero ahora, a toro pasado (que es cuando se sacan conclusiones), veo que todo esto forma también parte del desarrollo y crecimiento. Que duda cabe que hay niños que no pasan por esta fase de modo tan espectacular. Pero con 4 años ya de múltiples pruebas y desafíos a mis espaldas sé que mi hijo todo lo hace a lo grande. Y asumido lo tengo.

A día de hoy ni tan siquiera puedo decir que sea especialmente maniático. Aunque sí es cierto que es un niño que sabe perfectamente lo que quiere y cómo lo quiere. Y eso no me parece nada malo, muy al contrario.

Pero no todo queda aquí, ni mucho menos. Cuando una madre se atreve a decir “prueba superada”, ya estás en la línea de salida de la siguiente prueba. Ahora toca el turno de la competición. Todo es motivo de competición, y todo es convertido en una carrera para ganar: comer, subir las escaleras, vestirse, hacer pis, y así un largo etcétera. El ganar es prioritario y necesario.

El pollito padre (ya no son los pollos de antes ni mucho menos), me lo montó hace un par de días, cuando se encontró con la vecina, de su misma edad en el portal, y raudos y veloces empezaron la carrera por ver quien subía antes. Al medio minuto le veo bajar compungido y lloroso, pensé que se había caído, ¡¡¡que va!!!, es que la vecina había ganado y él no, ¡¡¡arrrggghhh!!!.

Ya en casa nos sentamos y le expliqué algo con lo que llevo ya semanas, que ganar no es siempre lo importante, que no siempre se gana y eso no es motivo de llanto. Pero él está erre que erre con lo mismo, no hay manera de sacarle del bucle. Para esto me viene muy bien su peli preferida, Cars, donde cuenta la historia de un coche que solo se interesa por ganar, pise a quien pise. Pero al final la lección que se le da es que ganar no es lo más importante, y prefiere perder pero ganar y conservar la amistad. Es una peli con moraleja. Y eso intento con el niño, a través de su personaje preferido, explicarle que no es importante ganar, sino jugar, reir, tener amigos con quien poder echar carreras. Pero tiene un puntito dentro de sí que le impulsa a competir de manera desaforada.

Un pasito más en su desarrollo, y lo que nos queda por delante….

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22 Comments

  • Reply Sandra 17 junio, 2011 at 06:40

    Me suena bastante eso de las obsesiones. Pero como dices, hay que tener paciencia y explicarles que no pasa nada si las cosas no se hacen como ellos dicen. Supongo que debe ser una fase de autoconfirmación del yo o algo de eso. Y es cierto que nunca dejamos de luchar y batallar con distintas fases de nuestro hijos. Vamos, que no nos aburrimos 🙂

  • Reply Marta 17 junio, 2011 at 07:04

    Que gozada ver como se hacen mayores día a día. Mi enana también es muy maniatica, ya se le pasará, o no.

  • Reply Treintañera con hijo 17 junio, 2011 at 08:17

    Es verdad que cuando se supera una etapa empieza otra con sus correspondientes cosas pero eso es lo bonito.

  • Reply teresavet 17 junio, 2011 at 08:57

    Yo creo que es que los niños aprenden las cosas las primeras veces que las hacen, y piensan "esto se hace así". Si de repente cambian, les está cambiando el "esquema de la realidad", y eso es muy fuerte. Poco a poco van aprendiendo que las cosas que se hacen varias veces igual no tienen por qué ser siempre así… pero les cuesta (y a los adultos también, que todos tenemos rutinas y manías)

  • Reply LA TETA REINA 17 junio, 2011 at 10:05

    Me encanta leerte, porque siempre vas unos pasos por delante ;D

    Te podría hacer la lista de las manías de Boliche y verías que el 80% son las mismas que tu hijo.
    Que cruz! jajajajaja

    Lo de Rayo McQueen es una idea estupenda. Me la apunto para cuando me toque luchar esa batalla jejejeje

    Un besito preciosa!

  • Reply SaRa 17 junio, 2011 at 10:15

    Que suerte tiene tu hijo de tenerte, se te lee tranquila y con una paciencia desbordante.
    Supongo que todo son fases y todo va pasando conforme crecen…
    Un beso.

  • Reply Mami Milka 17 junio, 2011 at 12:32

    Es todo un caracter! creo que haces lo mejor, armarte de paciencia, buscar la formula para hacer que comprenda las cosas y sobre todo darle tiempo. Creo que es importante tener claro lo que uno quiere, lo malo de eso es que puede generarle frustración el no conseguirlo. Lo dicho, paciencia! Un abrazo super mami!

  • Reply dembora 17 junio, 2011 at 12:36

    En cierto modo lo que cuentas me esta pasando con mi peque, tanto lo de las obsesiones como la competitividad. Creo que son fases que pasan todos los niños, y por lo que veo las estas superando muy bien. …

  • Reply Mamá Nortina 17 junio, 2011 at 13:22

    Creo que todos los niños deben vivir éstas etapas, en mayor o menor grado. Creo que has tomado las mejores estrategias, para ayudarlo a superar sus manías (que mi hija de 5 años también sufre, porque es de rituales, igual que la madre, o sea yo…, ¿que le vamos a hacer?). Bueno, lo de la competividad, también es otra etapa y la superará gracias a tu constante preocupación en el tema. El problema sería que no te preocuparas y al final tu hijo, se hiciera un adulto competitivo…, esto es valorado por algunos, pero muy mal visto por otros, todo es subjetivo en ésta vida… Tengo amigos que a la hora de buscar el colegio de sus hijos, ven como prioridad que sea "competitivo". Por lo menos yo no concuerdo con ello, solo busco que mi hija sea feliz!

  • Reply Mamá Nortina 17 junio, 2011 at 13:22

    Creo que todos los niños deben vivir éstas etapas, en mayor o menor grado. Creo que has tomado las mejores estrategias, para ayudarlo a superar sus manías (que mi hija de 5 años también sufre, porque es de rituales, igual que la madre, o sea yo…, ¿que le vamos a hacer?). Bueno, lo de la competividad, también es otra etapa y la superará gracias a tu constante preocupación en el tema. El problema sería que no te preocuparas y al final tu hijo, se hiciera un adulto competitivo…, esto es valorado por algunos, pero muy mal visto por otros, todo es subjetivo en ésta vida… Tengo amigos que a la hora de buscar el colegio de sus hijos, ven como prioridad que sea "competitivo". Por lo menos yo no concuerdo con ello, solo busco que mi hija sea feliz!

  • Reply Susana 17 junio, 2011 at 13:39

    Lo de las obsesiones quedó atrás, así que ni lo comento. El tema de la competición es algo también totalmente normal. A esas edades los niños tienen que ser SIEMPRE os mejores EN TODO y es una etapa qeu también acabará pasando.

    Por supuesto lo que tenéis que hacer es lo que YA hacéis, intentar ayudarle a pasar la fase de la manera menos dolorosa posible para él.

    Un abrazo.

  • Reply Maria 17 junio, 2011 at 15:22

    Como bien dices es un pasito mas en su desarrollo, tiene que pasar por eso y creo que tu lo haces muy bien explicandoselo pero va a ser algo por lo q tiene que pasar, aprender a tolerar la frustacion es algo que me preocupa bastante, yo no supe tolerarla y me hacia sentirme muy mal… Un besazo y mucho animo y mucho cariño…

  • Reply Mamá (contra) corriente 17 junio, 2011 at 15:44

    Qué interesante, Belén.

    Fíjate, ya no me acordaba de la obsesión de tu hijo por la luz. Mi nene también empieza a tenerla, con tocar el botón del ascensor también, aunque tengo decir que el padre también le anima.

    Me parece que la fase de competición es ya de niños mayores, jajaja, cómo crece!!!

  • Reply Ishamommy 17 junio, 2011 at 15:52

    menos mal tiene una madre tan paciente como tu, te felicito!!
    cada etapa es todo un desafio para nosotras, te mando un gran abrazo, lo estas haciendo genial!

  • Reply Mis Chicos y yo 17 junio, 2011 at 21:06

    Madre mía la que me espera entonces… yo creo que aplicar la peli de Cars es una buena idea y además tiene varias moralejas en la línea que tu has comentado que están muy bien.
    Ánimo con las competiciones

  • Reply Supermama 17 junio, 2011 at 22:55

    Es una buena idea explicarselo con esa peli, seguro que encuentras algun cuento que tenga una moraleja parecido. Si sé de alguno te lo comento.

    Esto es un no parar! cuando no es una cosa es otra…ánimo!

  • Reply Euphorbia 18 junio, 2011 at 14:05

    Mi hijo que cumplirá los 4 en septiembre está igual. Cada vez que jugamos a cualquier juego de mesa no es capaz de entender que pueda ganar otro que no sea él.
    Normal.
    A lo mejor te interesa esto que he leído hoy:
    http://edukame.com/2011/06/17/jugar-y-perder-un-aprendizaje-para-tolerar-la-frustracion/

  • Reply Silvia 18 junio, 2011 at 20:40

    Belén, me acuerdo mucho de tí y de tus comentarios cuando me dices que todos los niños pasan por periodos, que hay cambios en su desarrollo y que debemos intentar entenderlos para ayudarles a "pasar la prueba". Al mío le está pasando eso que comentas: están dándose muchos cambios en su conducta y comportamiento y tratamos de llevarlos lo mejor que podemos. Gracias por tus consejos y tus palabras

  • Reply Mamá 20 junio, 2011 at 06:54

    Hola Belén,
    Muy interesante… mi niño es también de pequeñas manias, la verdad (lo de elegir la ropa interior me ha llegado al alma… el mío también lo hace!!!)

    Pero también es verdad que se conforma: si no están limpios los calzoncillos de Spiderman, se lo explico, y se pone los de Bob Esponja, refunfuñando, pero se los pone.

    Besos
    Begoña

  • Reply kira permanyer 20 junio, 2011 at 08:13

    lo de las manias infantiles es super normal aunque tremendamente cansino…
    lo de la competición yo lo llevo fatal, entre los mios corren para ver quien abre la luz primero, he tenido que adjudicar una persiana del comedor a cada uno para que no se peleen y aun así compiten para ver quien la abre antes, tonteria sabiendo que son automáticas y siempre gana el que empezó antes… en fin, paciencia.

  • Reply mami Poppins 20 junio, 2011 at 21:51

    Lo de la competición es muy importante por que llega un momento que les importa mucho y se frustan, ya nos contarás yo voy por los pollos por la luz.

  • Reply mariluz 21 junio, 2011 at 05:05

    como todas decís es una etapa normal, y que curioso, el objeto de sus manías es la luz, puertas, ropa… etc…
    en fin , paciencia…
    no he notado mucha combatividad en el mío… todo llegara. lo importante es tolerar la frustración…

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