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El cuento de la conciliación laboral

2 diciembre, 2012
Érase una vez una mujer con más ocupaciones que horas tiene el día. Érase una vez una  mujer con un trabajo, hijos, un hogar y la cabeza siempre ocupada y siempre activa. Érase una vez una mujer sin tiempo para sí misma. Érase una vez …… ¿Te suena este cuento?
Seguro que sí, eres mujer, eres madre, eres trabajadora (da igual dentro o fuera de casa, trabajo es todo). Y sientes que las horas del día no son suficientes para ocuparte de las múltiples tareas que la jornada tiene por delante. 
Eres la que antes se despierta y la que más tarde se acuesta. Y te convences a ti misma que puedes conciliar porque tienes reducción de jornada, o porque tus padres te ayudan o …. Pero, ¿concilias?, ¿tu conciliación es verdadera?, ¿esto es conciliar? 
Conciliar no es:
– Delegar en los (benditos) abuelos para se hagan cargo de tus hijos mientras trabajas.
– Dejar a tus hijos en actividades extraescolares interminables.
– Reducir una hora de tu jornada laboral pero aún así no darte tiempo a llegar al cole a recoger a tus hijos.
– Trabajar en tu oficina (o cualquier otro lugar de trabajo), salir x horas antes para irte pitando a casa a poner la colada del día (es decir, seguir trabajando).
– Reducir tu horario laboral, pero hacer excepciones de vez en cuando quedándote a reuniones y demás actos fuera de tu horario (reducido) laboral. 
– Pasar la tarde con tus hijos y solo pensar en el trabajo porque sabes que debido a tu horario alguien te pondrá la zancadilla.
– Estar tan cansada que ni rindes como trabajadora, ni como madre, ni como pareja, ni como nada.
– Hacerlo todo tu y solo tu.
¿Concilias? Sinceramente yo creo que el término Conciliación, en este país, es una falsedad y al tiempo el caramelito que nos ponen delante a las mujeres (y a muchos hombres) para seguir con este ritmo frenético e indecente que seguramente nos acabe afectando a la salud. 
¿Por qué no se puede conciliar? Porque no nos dejan, principalmente. Tu tienes jornada reducida, pero tus compañeros no, tu jefe lo ve mal, te hacen a un lado, te exigen lo mismo que al resto aunque tengas menos horas de trabajo (y en consecuencia cobres menos). Es decir se trabaja lo mismo pero en un tiempo más reducido. En las empresas (no en todas por fortuna) trabajar en un horario decente está mal visto. Las mujeres nos la jugamos a cada paso y tememos que nos despidan. Son muchas las madres que mencionan la crisis para justificar interminables horarios que les impiden estar con sus hijos todo el tiempo que deberían. Y por supuesto, como no mencionar la cultura de lo que yo llamo el culo pegado a la silla. Da igual que no hagas nada, que no sea productivo tu tiempo de trabajo, pero si estás cuenta, sino….. eres prescindible. Hay estudios que hablan de los horarios en los que los trabajadores son más productivos. Por pura lógica tras 8 horas en tu puesto de trabajo, tu productividad es ya casi inexistente. Pero aún así, las empresas esperan que el trabajador no tenga prisa por irse a su casa. 
¿Es posible conciliar? Es posible, pero no ahora ni en este país. La conciliación es cosa de dos, del hombre y de la mujer, del padre y de la madre. Por norma general intentamos conciliar nosotras, cuando lo que en realidad se necesita es un acto de co-responsabilidad. A mi no me sirve de mucho intentar conciliar, adaptar mi horario laboral y mis deberes familiares, si mi pareja llega a casa a las tantas. Al final solo un miembro de la pareja se ocupa de todo el trabajo de la familia (niños, hogar, compras, médicos, organización, ….). Y el otro miembro (por norma general el padre) cuando llega es tan tarde que no puede hacerse cargo de lo que debería ser su parte
¿Qué consecuencias tiene esta falta de co-responsabilidad? Las consecuencias son principalmente para la mujer, a la que se explota sin remordimientos. Y digo sin remordimientos porque la sociedad es lo que espera de ella. Mujeres (o super mujeres) que estén dispuestas a sacrificar sus familias a cambio de rendir tributo al sistema. Mujeres que confunden lo que es realmente la conciliación. 
Señores, es hora de que todos hagamos una reorganización de prioridades. Temo se nos ha olvidado que el trabajo no es una realización personal en sí mismo. El trabajo nos sirve para ganar dinero, y con ese dinero vivimos. Estamos en este mundo para vivir y no para trabajar. El trabajo es un medio no un fin. Si además puedes trabajar en aquello que te guste, ¡ole tu suerte! que además esas horas empleadas podrás disfrutarlas y echarle pasión al tema. Pero recordemos que lo realmente importante, por lo que merece la pena vivir está fuera de ese horario laboral: tu familia, tu casa, tus aficiones, tus amigos. 

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11 Comments

  • Reply MadreYMas 2 diciembre, 2012 at 12:58

    Joer, Belén, es que no puedo añadir ni una coma…
    Tal cual.
    Lo has descrito a la perfección.

    No sé por qué en este país resulta imposible lo que en otros es común. Fíjate que en Francia los miércoles no hay cole… pues muchas mujeres negocian en la entrevista de trabajo con las empresas no ir a trabajar ese día… ¿te imaginas esa situación en España?
    Cuando yo vivía en Londres, había compañeras de trabajo (yo trabajé al principio en una farmacia y las chicas de las que te hablo eran mujeres farmacéuticas) que curraban sólo un par de mañanas a la semana… lo que les permitía poder estar con sus hijos todas las tardes y a la vez no renunciaban a todos sus ingresos. Además, eso permitía generar trabajo para muchas más gente en las mismas circunstancias…

    Yo tengo jornada reducida, pero cuando la pedí ya me hicieron la cruz… sé que no ascenderé en la vida y que mis evaluaciones serán mediocres… porque… elegí primero a mi familia…

    No sé cuál es la solución, pero no entiendo por qué no miramos a todos esos países europeos donde la conciliación sí es posible.

  • Reply Opiniones incorrectas 2 diciembre, 2012 at 13:43

    En Holanda cierran todas las tiendas a las cinco de la tarde para que los padres puedan estar bien pronto con sus hijos y no salgan del trabajo a las tantas. ¡Hay tantos ejemplos en Europa!

  • Reply teresavet 2 diciembre, 2012 at 14:16

    Yo dejé el trabajo. Tenía claro que en mi entorno laboral no podría conciliar, cero, nada de nada. Y elegí a la familia.
    Ahora trabajo por mi cuenta, a mi ritmo. Si vuelvo al horario comercial, será también por mi cuenta, y con un horario pactado y "normal". Pero mi familia va primero, y lo tengo claro. Mi marido también lo tiene claro, y ahora que viene la segunda ha pedido cambio de horario para poder estar por las tardes en casa.
    No saldremos a cenar, ni al cine, ni compraremos cosas caras. Pero disfrutaré de la infancia de mis hijas.

  • Reply Belen Pardo 2 diciembre, 2012 at 14:27

    Madre y Más, ¿por qué no es posible? pues porque somos un país de boina y peineta y todo lo que suponga un avance pues como que choca con los "intereses" de algunos. Somos lo peor, te lo digo de verdad….

    Opiniones incorrectas, mucho podríamos aprender de otros países, pero mucho mucho. Mientras en esos países cierran a las 5 de la tarde, aquí la moda actual es abrir los 365 días al año los comercios, y creemos que somos lo más y lo mejor …..

  • Reply Belen Pardo 2 diciembre, 2012 at 14:36

    Teresavet, no sabía que venía la segunda. ¡Enhorabuena! Y Felicidades también porque tu pareja y tu elegís la vida en familia y hacéis lo posible por conseguir que vuestras hijas tengan lo más importante: a sus padres.

  • Reply Marisunflowers 2 diciembre, 2012 at 23:30

    Si esto de la conciliación ya era un bulo, ahora con la crisis ni te cuento. Ya no se cortan un pelo para decirte que esas cosas, como la reducción de jornada, no cuadran en el perfil de la empresa y que han de ir desapareciendo para tener disponibilidad total, que es lo que necesitamos ahora.

    La conciliación no existe y nosotras no la veremos. Pero hay que luchar, porque yo espero que el mundo que deje a mis hijas sea mejor que éste, y eso.implica conciliar de verdad.

  • Reply Mamá en camino 3 diciembre, 2012 at 01:45

    Chicas, y sí para ustedes la conciliación es imposible, imaginen. cómo vivimos las mujeres del tercer mundo donde no hay oportunidades como la reducción de jornada ni nada. Yo soy docente, su trabajo e día tengo horario de 7 a5 o, de noche cómo en mi caso de 6 a10 ya veces para redondear las lecciones muchas madres toman doble turno porque no les alcanzan los salarios. Tengo compañeras que sólo ven a sus hijos dormidos y el fin de semana pasan ocupadas en casa, así que no hay tiempo «de calidad».
    Y muchas no podemos dejar el trabajo y pasamos súper preocupadas porque a los tres meses se nos acaba el permiso de maternidad, tenemos una licencia e lactancia durante el primer año para lactancia y nos dan una hora d la jornada con mala cara, con frases del tipo: intenté que no afecte elhorario de los estudiantes…
    Visto así, todas sufrimos d violencia por ser madresy trabajar

  • Reply Diario de una Madre 3 diciembre, 2012 at 15:34

    Yo hace tiempo que decidí dejar mi trabajo por otro en el que pudiera compaginar mi vida personal y laboral, pese a renunciar a un sueldo mayor, ascensos y demás, pero para mí, ir a recoger a los niños al cole y estar toda la tarde con ellos ya es más que cualquier otra cosa. Y qué razón tienes cuando dices que tú lo haces pero y la otra parte implicada? Y el padre? Qué es eso de llegar a las mil y casi sin tiempo de darle las buenas noches a los niños???
    Así que estoy de acuerdo contigo totalmente que mucho más se ha de avanzar y que esto no ha hecho más que empezar.

  • Reply Rojilla 4 diciembre, 2012 at 00:32

    Jo, tienes muchísima razón. No podría añadir nada más. Mi Compi y yo somos autónomos. Tenemos un negocio y estamos apunto d abrir otro. También tenemos 4 maravillosos monstruos. S q tengo suerte d poder elegir, pero también es muy duro. La cosa no va tan bien como para tener a más gente con nosotros, x lo q m toca a mí hacer bastantes horas en el trabajo, en casa, con mis monstruos… Cuando nos planteamos el segundo negocio (este implica noches y fines d semana) (ya lo conté en una entrada) yo tomé la decisión d no hacer noches ni festivos. La verdad es q mi Compi puso cara rara. Le tuve q recordar q tenemos 4 maravillosos monstruos, otro negocio y un piso… M he ido exigiendo tanto q no m he dao cuenta d todo lo q tengo encima ¡y aún pretendía meterme en más!!! Tuvieron q ser mis padres los q m dijeron q a dónde iba… D vez en cuando m ponen en mi sitio, xq instintivamente pretendo estar en todo. A veces mi Compi como lo he mal acostumbrado, no s da cuenta d ciertas cosas.
    Saludos

  • Reply Alberto 13 marzo, 2013 at 16:47

    Estoy bastante de acuerdo con todos los comentarios que se están haciendo sobre conciliación laboral de las mamás, pero también los papás queremos conciliar. En mi caso es mi mujer la que hace más horas, pero si eres hombre conciliados, en esta sociedad machista, todavía es más complicado, pues tienes que justificarle al jefe el 'por qué no se encarga tu mujer, como ha sucedido toda la vida'. Mientras no cambiemos la mentalidad como en el norte de Europa, donde se trabajan las horas justas, se come en media hora, se madruga más y se acaba antes, no hay nada que hacer. Y como los que mandan cuando llegan ya lo tienen todo hecho, no van a cambiar las cosas de como están.

  • Reply Belen Pardo 13 marzo, 2013 at 16:51

    Alberto eres el segundo padre que sé que concilia. Y te admiro muchísimo por ello, yo y mi marido te lo aseguro. De hecho él me dice que ha llegado mi momento y que si quiero trabajar más horas, él asume la reducción.
    No sois muchos los padres implicados.
    Tienes mucha razón en lo que dices, nuestra mentalidad tiene que cambiar, pero como digo en el post de hoy…. España es un país de contrastes. Y entre nuestros numerosos contrastes el vicio del "culo pegado a la silla del trabajo" no creo que cambie por el momento.
    Un beso.

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