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La sexta operación

14 julio, 2014
Seis son ya las operaciones por las que Rayo ha pasado. Unas han sido más importantes y preocupantes, otras más rutinarias y llevaderas, pero seis han sido las veces que mi niño ha pasado por el quirófano. Ya no me preocupan las cosas habituales que seguramente a otras madres aterran: la anestesia, los días de ingreso, las cicatrices, el número de puntos. Para nosotros esto ya es pecata minuta. He olvidado los puntos que le han podido dar en ese cuerpecito desde que nació. Pero ahí está firme como una roca, poniéndose de pie tras cada caída. 
Esta vez ha sido todo inesperado, de un día para otro. El domingo regresábamos de pasar unos fabulosos días de playa y el lunes por la noche comenzó a sentirse mal: “mamá me duele la cabeza” y se dispararon todas las alertas. El martes no apareció ningún foco que justificase el dolor. Y al final del día el malestar era muy evidente. Y el miércoles ya era obvio que algo pasaba: decaimiento, dolor agudo, somnolencia, …. y nos fuimos directos al hospital. A las dos horas teníamos diagnóstico: se había desconectado el catéter de su válvula de derivación. La solución sabíamos cuál era, había que pasar por quirófano para reconectarlo y que todo volviera a la normalidad lo antes posible. Se hablará muy mal de la Sanidad Pública, pero la eficacia y rapidez del Hospital La Paz, donde llevan a Rayo, fue asombrosa. En menos de 12 horas solucionaron el problema, haciéndole pasar por quirófano. A última hora de la tarde le operaron y a las 10 de la noche ya estábamos de nuevo en planta. 
Sabíamos que esto podía ocurrir, son complicaciones ‘habituales’ fruto del crecimiento o de otras variables normales en un niño de esta edad. En el caso de Rayo la sintomatología aparece de inmediato. Todo fue muy rápido. De nuevo las vías, la medicación, los neurocirujanos, el quirófano, el dolor, los puntos, las curas, las noches en esos sillones infernales….. todo se repitió como en un bucle. Pero a pesar de que ya llevamos seis, a esto no te acostumbras… a perder a tu hijo de vista en la cama que le mete al quirófano, a esperar que despierte tras la anestesia, a que el médico emita su juicio sobre el estado del niño. Sabemos los pasos, nos los conocemos de memoria, cuando ocurre activamos la maquinaria que nos hace actuar casi como autómatas, pero no te acostumbras. 
Y de nuevo a empezar casi de cero, a comprobar que todo se ajusta como debe, que el niño retoma progresivamente su actividad, a curar a diario sus puntos, a acudir de nuevo al hospital, revisiones, y el siempre presente miedo. Ahora ya un miedo cansino y sordo que nos acompaña y nos acompañará siempre. 
Amigos y familia cuando le ven tan activo, tan ‘normal’, tan ‘como sino pasara nada’ nos repiten una y otra vez lo bien que está, cómo hemos dejado atrás los problemas, pero su padre y yo sabíamos que esto pasaría, que nuestro hijo no es tan ‘como los demás’ y que nuestros miedos por un simple dolor de barriga o de cabeza están justificados. Es lógico que no se comprenda. El mismo martes, trece horas antes de acudir a urgencias, estábamos con amigos que al verle me decían que no tenía mal aspecto y que seguro todo pasaría en un par de días. El olfato para esto sólo lo tenemos su padre y yo. Y sabemos que en pocas horas una simple molestia puede derivar en una visita urgente al hospital, como ha sucedido. 
Pero Rayo es fuerte, y ahí está, con dos costurones a nivel del cuello, tan feliz de la vida, enfadándose porque no le dejo bajar al parque a jugar al fútbol y lamentando no ir a la piscina para poder tirarse a bomba. Así es él, aprovechando cada momento. 
Esto ha sido una muesca más en nuestra hoja de ruta. Sabemos que vendrán otras pero está asumido. A veces siento rabia por no tener una vida más tranquila, y un dolor sordo por tener que ver por lo que ha de pasar mi hijo. Pero como no está en mis manos cambiarlo al menos haré que mi pequeño se sienta seguro y protegido cuando nos tengamos que enfrentar al próximo bache. 
Como siempre he estado muy apoyada: mi familia, mis amigas del alma que no me han dejado ni un segundo, mis amigos virtuales, incluso personas a quien no conozco me han enviado oraciones, buenas energías, cariño y apoyo. Y todo ello me sirve, os lo aseguro. Y os lo agradezco infinitamente. 
Ahora toca seguir, ya nos hemos vuelto a poner en pie, toca reanudar la marcha, pero no dudéis que aunque los primeros pasos serán dubitativos, avanzaremos con firmeza y con una gran sonrisa, teniendo claro que la vida hay que vivirla cada día, intensamente como hace Rayo. 

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23 Comments

  • Reply Cocinando entre Olivos 14 julio, 2014 at 07:58

    Cómo me alegra leer y releer todas estas palabras, tu serenidad y tranquilidad, ya estáis en casa y ya ha pasado todo. Por más que podamos ponernos en vuestro lugar no llegaremos nunca a sentir como vosotros ese dolor sordo. Pero ahí estáis los dos, haciéndolo todo tan bien y ayudando a crecer a todo un campeón,a un verdadero campeón. Un abrazo enorme.
    Por cierto sé de un pequeñajo que esa noche le rezó al ángel de la guarda de Rayo para que lo cuidará mucho en la operación.

  • Reply Mamá 14 julio, 2014 at 08:19

    No, no podemos ni imaginar lo que tiene que ser esto…de verdad que no. Pero os acompañamos en el viaje :-). ¡Os queremos chicos!

  • Reply nurananu 14 julio, 2014 at 08:26

    Una oración más por una pronta recuperación. Yo también creo en el poder de los pensamientos positivos, incluso cuando vienen de fuera o de desconocidos.
    Un fuerte abrazo y mucho ánimo.

  • Reply Saseta Verónica 14 julio, 2014 at 08:29

    Hola bella,

    No tenía ni idea de que la operación de Rayo fuera una más de una serie de ellas. El otro día cuando te mandé ánimo no conocía la historia completa.

    Tienes razón. Una nunca se acostumbra a estas cosas. Cuandones tu hijo el que cruza el umbral del quirófano… Hay que estar ahí. Son miedos totalmente justificados y normales.

    Te mando un abrazo muy fuerte. Toda la fuerza del mundo y el deseo sincero de que Rayo no tenga que volver a pasar por ello.

    Un besote fuerte.

  • Reply Drew 14 julio, 2014 at 08:33

    Que duro tiene que ser Belén… espero de verdad que se recupere pronto y que en breve pueda tirarse de bomba todo lo que quiera. Ánimo!!!!

  • Reply Ana Fernández 14 julio, 2014 at 08:44

    Me ha costado un buen rato escribir este comentario porque no encuentro las palabras adecuadas para decirte cuanto admiro esa entereza, esa actitud positiva. Rayo tiene mucha suerte de teneros como padres, y vosotros de tener ese hijo tan fuerte que seguro que se va a comer el mundo. Ánimo y besos.

  • Reply Silvia 14 julio, 2014 at 08:54

    Ay, como acostumbrarse al miedo, es complicado y probablemente antinatural. Pero aparte de los miedos naturales vuestro olfato, vuestra actitud y la seguridad que le transmitís son oro puro para Rayo, hace que con esos puntos él no tenga miedo, que quiera tirarse en bomba y jugar, y eso es súper valioso. Una más pasada preciosa, cuidaros familia! Un besote enorme

  • Reply Cruz 14 julio, 2014 at 09:09

    Admiro la calma y la manera con la que encaráis el problema de Rayo, ES UN CAMPEÓN. Pero estoy segura de que a él esa tranquilidad que le dais le da la fuerza que tiene. Un beso enorme y todo el ánimo para que pronto esté dándole patadas a ese balón y tirándose a bomba.

  • Reply Aída Boj 14 julio, 2014 at 09:09

    En estos casos, es que no sé ni qué decir, porque ya te habrán dicho todo. La fuerza que muestras, y el poder sobrellevar esta situación es realmente admirable. Pero tu hijo… Tu hijo es grande, y no lo digo por decir, porque el poder soportar todo es alucinante; pq MM con sólo un rasguño ya monta el 2 de mayo, siempre le digo que no me la quiero ni imaginar pariendo.

    Mucha fuerza para vosotros, ánimos, y esperanza que si tiene que repetirse esta situación, sean pocas, muy pocas.

    Un beso.

  • Reply Mo 14 julio, 2014 at 09:12

    Me alegro mucho de que ya estéis en casa y Rayo se vaya recuperando tan bien. Muchos ánimos familia!
    Besotes!

  • Reply Yaiza 14 julio, 2014 at 09:24

    Por mucho que intentemos ponernos en vuestro lugar nunca se consigue, hay que vivirlo para saberlo por mucho que mis pensamientos estén con vosotros. Sois un ejemplo, sobre todo el transmitirle ésa seguridad a rayo.
    Y de él nada que decir,un campeón y una fortaleza más grande que su "tamaño".
    Me han sorprendido las cicatrices en el cuello, creía que serían en la cabeza.
    Mil besiños campeones.

  • Reply Historietas de mama 14 julio, 2014 at 09:45

    Me alegro mucho leer que todo ha ido bien. Os admiro profundamente por vuestra fuerza y por vuestra sonrisa. Mucho mucho ánimo para todos!!!

  • Reply Laura M. 14 julio, 2014 at 11:55

    Desde luego Rayo es un luchador y vosotros también, estoy convencida de que juntos saldréis adelante y seréis felices, que al final es lo que buscamos todos.

    Un abrazo enorme para toda la familia y especialmente para el peque, para que pronto pueda estar lanzándose a la piscina como si nada de esto hubiese ocurrido.

    Laura

  • Reply Wendo 14 julio, 2014 at 15:51

    Preciosa tienes un niño guerrero, y cómo no ha de serlo? si la mami es igual!
    deseo que pronto se recuperé y que la vida los llene de bendiciones.
    Un abrazo grande!

  • Reply Vicky Perea 14 julio, 2014 at 19:11

    Pero qué bien escribes joder. Un abrazo ya sabes cómo de enorme 🙂 Está claro… hay que querer bajar al parque con la misma intensidad cada día. Un besazo y que Rayo se recupere prontito. Muuua. Vicky

  • Reply Izaya Iglesias 14 julio, 2014 at 20:32

    Ains,lo he leído y …los pelos como escarpias…que fuerza y que lucha…os admiro….y lo vuestro es para nota con la endereza que lo lleváis…y lo de vuestro hijo, es de superhéroe…muchos besos y mucho ánimo en todos los procesos que vayan pasando…muacs
    Una Mamá en la Cocina

  • Reply Ara 14 julio, 2014 at 22:23

    Te mando mucho ánimo y toda mi admiración. Mis mejores deseos para Rayo que es un valiente y un luchador

  • Reply dibujosdenube... 15 julio, 2014 at 09:40

    Mucho ánimo… te entiendo a la perfección. A veces uno mismo llega a dudar de si, vista la presión de los demás, pero es cierto que solo nosotros conocemos la realidad de la enfermedad de nuestros hijos y no podemos dudar de nuestro instinto.

    Me alegra saber que todo está ya controlado.

    Besotes valientes!

  • Reply Mar 15 julio, 2014 at 12:29

    Un beso muy grande para el campeón. Espero que se recupere bien pronto.

  • Reply batallitasdemama 16 julio, 2014 at 14:37

    Mucha fuerza y mucho ánimo, un beso para los tres.

  • Reply Mom Kill 17 julio, 2014 at 11:13

    Solo se puede decir un abrazo fuerte y adelante. No hay otra. Un abrazo.

  • Reply Anónimo 19 julio, 2014 at 14:17

    Leo tus palabras y me emociono, jamás pensé que podríamos querer tanto a nuestros hijos.
    Los que estamos en vuestro entorno y le vemos tan bien se nos hace difícil pensar en más cosas, pero se y me imagino vuestro sufrimiento.
    Solo pensar que ese chico que tenéis es un regalo precioso, listo, incansable y todo un campeón.
    Siempre contigo

  • Reply jaume 19 julio, 2014 at 20:29

    Fuera y animo, es lo que os deseos de corazon. Como padre que paso por ese camino hace 35 años se lo que se siente y lo que se sufre. Y es para siempre….
    Hoy buscando info para saber si mi hijo puede hacer un curso de buceo siendo portador de vàlvula de derivacion (lleva dos pues la primera no funciono bien) he dado con este blog y no me resisti a dar os ànims.
    Un fuertes abrazo. Jaume.

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