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La vuelta al cole (editado)

31 agosto, 2011


Hace un año por estas fechas, ya me temblaban las canillas. Estaba no asustada, estaba acojonada, para que lo voy a negar. Teníamos ya todo listo, sus libros, material escolar, la ropa, su mochila de la merienda, ¡¡todo!!. El Peque tenía mucha ilusión, estaba contento, y nos aguardaba un gran cambio en nuestras vidas, un nuevo ciclo, una nueva etapa. Pero yo tenía miedo, no lo podía evitar.
Con qué ilusión preparabamos sus primeros libros, planéabamos al detalle ese primer día, papá sin complejos también vendría a llevarle al cole. No sabía cómo iba a salir todo aquello, cómo emprenderíamos esa aventura. Y aunque una parte de mi (una parte muy grande) sabía que todo iría bien, que se adaptaría, que no habría problemas,…., Otra (más pequeña pero puñetera) me enviaba mensajes negativos que hacían que me tambaleara y temiera un feo septiembre.
Son muchos factores los que se juntan, y da igual que el niño/a haya ido a escuela infantil, sea más o menos sociable o simpático, conozca el centro, todo da igual. Se junta el hecho de estar en una edad complicada y de cambios, el entrar en un centro nuevo, compañeros nuevos, profesor/a nuevos, niños alrededor llorando, padres/madres nerviosos, un poco de caos generalizado. Y claro allí tienes a las pobres criaturas, chiquititas entre tanto adulto junto (porque en muchos casos no solo van papá y mamá a llevarles en ese especial primer día, sino que también van abuelos, etc, etc, etc, que más que el primer día parece la graduación), asustados, temerosos, sin entender nada de nada. Y si no llora el tuyo porque se siente tranquilo y seguro, llora el de al lado que al final le contagia el llanto. Y al final te encuentras con que muchos lloran simplemente porque lloran los demás, porque entienden que algo se cuece allí, porque se asustan de ver a sus iguales temerosos.
Esta escena, a veces dura, se repite en todos los centros el primer y segundo día de cole. Muchos padres y madres se desesperan, lloran incluso, creen que eso no es para sus niños, que no se podrán adaptar, incluso dudan del colegio elegido, de la decisión tomada.
He escrito varias veces sobre el inicio del cole a lo largo del año y lo he hecho porque a mi me hubiera encantado que una mamá, una igual, me explicara qué podía esperar, qué sucedía esos días. Yo pasé mucho miedo, mi hijo, intenso donde los haya, demandante, sensible, asustadizo, ¿se adaptaría?. Pues sí, ya sabéis que se adaptó, no solo se adaptó sino que adora el colegio, a sus compañeros, a sus profesoras. Cuando acabó el curso fue un verdadero disgusto a pesar de que ya necesitaba un poquito de anarquía horaria y descanso.
Pero tendréis esas horas difíciles, ese llanto primero, ese miedo en sus ojos, ese deciros sin palabras “¿por qué me abandonas aquí?”. Os diré algo que seguramente os dirán las/los profesores, cuando os váis, ellos se relajan, en la mayoría de los casos se acaban los llantos, empiezan a explorar, a reconocer el nuevo terreno, y las horas pasan sin darse cuenta. Y curiosamente casi todos, a la hora de salir, lo hacen con una sonrisa en los labios. Aunque eso no quita que a la mañana siguiente se vuelva a repetir la escenita de marras. Mi hijo el segundo día lo pasó peor que el primero. La profesora lo tuvo que arrastrar, literalmente, hacia dentro del aula. Un día más duró ese drama, después entraba por su propio pie. Al principio un poco desconfiado, después fue ganando en seguridad. Hasta que llegó el día que era entrar en el recinto escolar y olvidarse de mi.
Los más pequeñitos, que hayan dejado recientemente el pañal, podrán tener fugas, los más sensibles podrán incluso vomitar de nervios, y diréis, ¡¡pero qué horror!!, ¿esto es el colegio o un campo de concentración?. Los niños son sensibles y este es uno de los cambios más importantes de su recién comenzada infancia. Por eso hoy os vuelvo a hablar de este tema, para recordaros lo importante que es vuestro comportamiento y reacciones. Las madres y padres somos su seguridad, su referente, en nosotros han de hallar tranquilidad, sonrisa, buenas caras, amor y paz. Al mirarnos no pueden ver nervios, malas caras, ojos lagrimosos, tensión. Nuestro lenguaje corporal a veces (con ellos casi siempre) nos delatará, así que a cuidarlo al extremo. Hemos de ser su refugio en estos delicados momentos. Si ellos ven seguridad, aplomo y confianza en nosotros entonces ellos irán más confiados y tranquilos.
Hablad de lo que sucederá ese primer día de cole con ellos. Pasad por la puerta del colegio estos días que aún están cerrados, sentaros en la puerta, contadles por dónde llegaréis, si lo haréis a pie o en coche, quienes irán a acompañarle, por dónde entraréis, qué veréis, recordadle (si lo sabéis) el nombre de su profesor/a. Y muy importante, qué haréis vosotros cuando él esté en clase. Los que han ido a guardería o escuela infantil ya lo saben, mami y papi se irán a trabajar y luego vendrán a recogerles. Los que no hayan ido antes, cada cual deberá explicarles dónde estarán según las necesidades que el niño tenga. Mi hijo necesitaba saber que yo estaba en un banco cercano esperándole. Eso le dio muchísima seguridad. Y cuando le dije que le esperaba ahí, empezó a entrar más tranquilo y sereno.
Si tenéis posibilidad de coger días libres, utilizadlos, pasad esos días con vuestros hijos, reforzadles esos primeros días, con vuestra presencia, con vuestro apoyo, reforzad su comportamiento positivo y no les reprendáis si lloran, si se hacen pis encima, si tienen comportamientos poco usuales o negativos esos días. Os toca tener una dosis extra de paciencia.
Y creedme, los malos días de inicio se pasan. A veces a nosotros se nos hace muy cuesta arriba, porque es duro ver sufrir o llorar a un hijo, pero pasan. Y lo que llega es una etapa fantástica, donde ellos se integran en un grupo, comienza la maravillosa y real socialización, que llega a esta edad, a los 3 años. La necesidad de pertenecer al grupo aparece, y ellos hacen gala del repertorio que todo se humano tiene preparado. Da igual sus antecedentes, da igual la guardería, si han estado con los abuelos, si es tímido o extrovertido, todos encontrarán su lugar. Y salvo contadísimas excepciones (que haberlas haylas) todos serán felices en este primer año de vida escolar donde los juegos, las canciones, las manualidades y el divertimento hacen de cada día una jornada especial para ellos.
Nosotros nos enfrentamos a nuestro segundo curso. Ya no hay miedo, estamos muy tranquilos. Los libros están preparados hace ya varias semanas. Ayer compramos su ropa del cole, ropa deportiva resistente y cómoda. Todo está listo para la llegada del curso. Y como sé como es mi niño, tengo asumido que tendremos un par de días de sensibilidad a tope. Ayer ya empezamos. Se despertó enfadado y gruñón y aun en la cama nos confesó con los ojos algo húmedos que no le apetecía ir al cole si allí no dejaban entrar a las mamás. Lo de siempre, apego y más apego a mi. Pero esta vez fue más fácil, me tumbé con él y empezamos a recordar a sus amiguitos de clase, los juegos del recreo, las canciones de la profe, ….., y empezó a animarse. Se levantó dando un salto y muy contento.
El domingo tenemos el primer cumpleaños de la temporada otoño-invierno. Una de sus amiguitas de clase nos invitó antes de que finalizara el curso. Así que allí nos encontraremos con sus amigas preferidas, y eso nos ayudará mucho a retomar la rutina y a crearle ilusión por empezar.
Ánimo a todas las familias que iniciáis esta nueva aventura. Os aseguro que va a ser fascinante verles cambiar, crecer, aprender. Se os saltarán las lágrimas con la primera manualidad que saquen de clase, con la primera obra de teatro, cuando bajen de la cama corriendo deseosos de ir al cole, …., porque todo esto pasará, y entonces os daréis cuenta de lo bueno que es para los niños, a partir de este momento, que estén con sus iguales, y comiencen a desarrollar esa parcela independiente de su personalidad.
***Editado ***
A raíz de algunos comentarios y reflexionando un poco sobre mi propia experiencia, mis ideas y algunos pensamientos de otras madres leídos aquí y allá me gustaría aclarar una cosa.
Efectivamente, cuando digo que esos primeros días de llanto “se pasan” y los niños se adaptan al colegio, es cierto. Pero con esto no quiero decir que al final los niños se “someten” y aceptan lo inevitable. Yo estoy criando y educando a mi hijo de una manera muy distinta a lo establecido socialmente. No aspiraba a que se adaptara sin más, me planteé muchas opciones, otros métodos educativos, escolarizarle en casa, no escolarizarle hasta más adelante….. No tenía por qué aceptar que como tenía 3 años tocaba escolarizarle sin más. Me planteé otras opciones y pensé mucho sobre ello.
Finalmente decidí asumir el riesgo, sopesando los pros y los contras. Y la verdad que nos ha salido muy bien. Ahora, mirando hacia atrás veo que las motivaciones que me impulsaron a correr el riesgo y escolarizarle eran correctas.
No asumo que los niños lloran y ya está. Los niños lloran porque se enfrentan a una situación nueva o diferente, y su modo de expresar su incertidumbre y miedo es el llanto. Cuando vosotros os enfrentáis a un nuevo reto, a un cambio, un nuevo trabajo, o algo importante, ¿no estáis nerviosos?. Los adultos no estallamos en lágrimas (algunos sí), sino que intentamos comportarnos y tragarnos nuestros sentimientos, la procesión va por dentro, pero va. Los niños lloran porque son niños y no saben esconder emociones (y menos mal). Por eso digo que el llanto se pasa, porque tras ese primer llanto de miedo a lo desconocido llega la calma, la calma de comprobar que lo que hay allí les gusta, la calma porque ellos al final comprenden que aunque mamá/papá no estén se sienten igualmente seguros, arropados y protegidos. Porque tras ese primer llanto les damos la oportunidad de comprobar con la experiencia. Y en la gran mayoría de los casos es tan favorable que poco a poco se van dando cuenta que aquello les gusta, que ya no temen, que mamá y papá tenían razón cuando le contaban lo mucho que le iba a gustar.
Por eso insisto en que vuestro comportamiento, reacciones, lenguaje corporal es vital para que ellos sientan el respaldo y la protección.
Era un pequeño apunte que no quería dejar de daros.

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18 Comments

  • Reply Cartafol 31 agosto, 2011 at 09:06

    Creo que todas tenemos ese miedo el primer día, más que ellos alguna vez… las princesas siempre fueron muy contentas al cole, pero siempre te quedas con algo de angustia pensando como estarán y si se acordarán de casa, de ti, si les pasará algo en el recreo y se lastiman…la verdad es que yo este año vuelvo a tener ese miedo, me parece muy pequeña mi princesita y no la veo espabilada como los demás, todos llevan ya muy cumplidos los 3 y ella hasta final de año nada…así que no sé….estos días no seran muy buenos.

  • Reply Ana 31 agosto, 2011 at 09:48

    Gracias por este post, Belen. Pero no consigo quitarme el miedo de encima!!!!!! joooooo

  • Reply Supermama 31 agosto, 2011 at 10:02

    Gracias por esta entrada, la verdad que somos muchas mamis las que vamos a empezar esta nueva etapa, llena de miedo e incertidumbre.
    Además en mi caso no tuve un buen comienzo de curso, y no puedo evitar acordarme de la angustia que viví y pensar que pueda pasarle lo mismo. Ya ves que tonteria, porque no tiene porqué pasar lo mismo…

  • Reply Carol 31 agosto, 2011 at 10:27

    Me ha encantado el post, vamos que casi me emociono.
    Me alegro de que hayas compartido tu experiencia, es bueno saber a qué nos enfrentamos. Aunque a nosotras todavía nos queda 🙂

  • Reply Dreamita 31 agosto, 2011 at 11:37

    Una visión realista, me ha encantado tu post.
    Es cierto que tiene que dar penita dejar a los niños en el cole el primer día , pero también que no es un drama ni los mandamos a la guerra.
    Y efectivamente, la actitud que ven en los padres condiciona a los niños. Si nos ven haciendo un drama ellos pensarán "Si mi madre está así es porque esto tiene que ser horrible" . Si ven a los padres contentos estarán mejor predispuestos, sólo tenemos que recordar como "procesábamos" la información de niños

  • Reply M.R.G. 31 agosto, 2011 at 13:12

    ains, belen… que luego el tiempo pasa tan rápido… resulta que G. ha terminado primaria (tiene ya 12 años!!) y habrá un 'primer dia' de cole pronto pero será… 'de instituto!!' y aunque yo no soy su madre, como le he visto afrontar toda la primaria me parece mentira que el nene que traía también manualidades, y al que le preparaba el bocadillo… ahora tenga que adaptarse a un mundo tan desprotegido como el que le espera… si es que todos los comienzos de etapa son duros. se les ve tan frágiles… tan poca cosa… la ventaja es que son como esponjas y se adaptan y superan todo.

    muy bonito post

  • Reply Rocío 31 agosto, 2011 at 13:22

    Que bien contado Belen!! Me imagino que tiene que ser dificil para las mamas, yo he trabajado en un cole dos años (bueno uno de practicas y otro trabajando) y te aseguro que el primer dia se viven muchos dramas pero cuando pasan por la puerta todo se estabiliza y solo hay que verlos en clase y darte cuenta de los felices que son alli y en el patio ya ni te cuento 😉

  • Reply María M. 31 agosto, 2011 at 14:16

    Muy interesante el post, yo me iba a encontrar en esta situación este año pero al final hemos decidido no escolarizar aún a nuestra hija. Es cierto que al cesar el llanto se distraen en clase pero eso no quita que el llanto fue real en su momento porque esos niños no deseaban entrar al cole, muchos se acaban adaptando y otros más bien se resignan. Yo tenía claro que llorando no la iba a dejar. Saludos!

  • Reply Nereida 31 agosto, 2011 at 14:24

    Hola, creo que es la primera vez que caigo por aquí, y esta entrada me viene al pelo (como a muchas, supongo), pues mi hijo empieza este año el cole. Está viviendo una época de muchos cambios, a los propios terribles 3 años y la entrada en el cole se suma la llegada de su hermanita el pasado mes de julio, que nos tiene un poco así. De una super-mega exitosa operaciòn paña´hemos pasado a que se haga caca encima dede unas semanas antes de nacer su hermana, y no hay manera, así que tiemblo nada más pensar cómo lo afrontará en el cole. Supongo que habrá que esperar y reaccionar… santa paciencia!

    un besote

    Nereida
    http://laaventurademiembarazo.blogspot.com/

  • Reply Sandra 31 agosto, 2011 at 14:58

    Tienes toda la razón, la angustia es relativamente normal. El miedo a lo desconocido lo tenemos también los mayores así que no quiero ni pensar un pequeño que prácticamente no se sabe expresar. Pero tienes razón, se pasa. Mi hijo empezó el colegio agarrado a mi falda y lo terminó llorando cuando nos marchábamos de allí.
    Muchos ánimos a todas las mamás

  • Reply Mama mimosa 31 agosto, 2011 at 15:14

    Jooo, me has hecho llorar al leer cómo le decías a tu hijo que le esperarías sentada en un banco. Me ha parecido muy tierno. Seguro que muchas madres se consolarán al leer este post. Es normal sentir miedo, pero la escuela también es una etapa llena de buenos momentos. Creo que hay que afrontarlo con ilusión.

  • Reply Tricius 31 agosto, 2011 at 15:48

    Ya sabes q yo tengo pánico al primr día de colé, este ano va a ser como un entrenamiento al haberle cambiado de guarde, mañana primer día ya veremos como va, no dejes de hablar del colé todo los post q has hecho sobre el tema me parecen muy aconsejables y de una utilidad increible

  • Reply lamamadeunabruja 31 agosto, 2011 at 15:48

    Mañana empieza la guarde y sé que lo voy a pasar fatal, me tendré que ir rápido para que no se me escapen las lágrimas delante de la peque, ella cuando me preocupa es el segundo día cuando sepa de que va eso…

  • Reply Vero 31 agosto, 2011 at 16:16

    Gracias, mamis como tu facilitan mucho el periodo de adaptación de los peques. Por mi parte os puedo decir que las profes también lo pasamos un poquito mal viendo sufrir a nuestros (vuestros) peques… pero por experiencia te digo que se les pasa prontito y enseguida descubren que el cole tiene más ventajas que inconvenientes.

  • Reply Silvia 31 agosto, 2011 at 17:52

    Belén, me ha gustado mucho tu post y la tranquilidad y confianza con lo que lo escribes. Recuérdame que el año que viene por estas fechas lo recupere para empezar el cole de mi hijo con el mayor aplomo y positivismo del que sea capaz

  • Reply Belen Pardo 31 agosto, 2011 at 20:29

    Cartafol, Te deseo mucho ánimo, mucha entereza. Confía en tu nena, además ella cuenta con el apoyo de sus hermanas mayores, sabe dónde va, conoce el cole, las ha visto a ellas ir antes….

    Ana, No tengas miedo, no subestimes a David, es un gran niño y te lo demostrará enfrentándose a esta nueva experiencia, a este cambio. Tienes que vencer tus miedos para que él se sienta más seguro, más capaz. Para que pueda encontrar en ti la seguridad y la tranquilidad que necesita.

    Supermamá, sin duda las experiencias propias influyen en nuestra vida cotidiana. Pero de ello se aprende y gracias a ello se mejora. Los profesores/as actuales son personas muy entregadas y con una clara vocación por la enseñanza, y tratándose de niños de estas edades más aún. No me cabe duda que habrás elegido un buen centro y que estará no solo bien atendido sino feliz y tranquilo. Mucho ánimo.

    Carol, tu todavía tienes una hermosa etapa por delante de tu nena para ti y tu para tu nena, disfrútala!!

    Dreamita, hay que tener claro que los niños, llegados a esta edad necesitan una relación con sus iguales que en edades más tempranas no contemplaban o necesitaban. Se inicia una nueva etapa en su desarrollo. Hay familias que deciden la enseñanza en el hogar, yo lo contemplé, pero no me vi capaz, esa es la realidad. El colegio les brinda no solo aprendizaje, también compañerismo, amistad, y muchas otras cosas que influyen positivamente en su crecimiento. Eso sí, la figura de los padres y la familia es básica y fundamental y no debemos olvidar nuestras responsabilidades y deberes en su educación. El colegio complementa no sustituye.

    M.R.G. es que G se ha hecho muy mayor… el tiempo vuela. 12 años, qué mayor!! . Pero como bien dices los humanos somos una especie que ha evolucionado tanto gracias a nuestra magnífica capacidad de adaptación. El colegio a veces puede ser duro, pero no es un campo de concentración.

    Rocío, opiniones como la tuya, “del otro lado” son valiosísimas para mi como madre. Y gracias a personas de confianza que me han contado lo que ocurre cuando se cierra la puerta del aula es que yo me he sentido tranquila y he confiado, sabiendo que dejaba a mi hijo en buenas manos. Y sí, los niños son felices allí, mi hijo es absolutamente feliz al menos.

    María M. tu opción me parece respetable y entendible. Ya te digo que el niño llora con una pena terrible y es duro, es cierto, pero como he explicado en el post editado llora sobre todo por miedo a lo desconocido, cuando se le permite explorar y saber qué hay detrás de esa puerta, descubre que hay todo un mundo alucinante y que le gusta!!. Para explicar esto he editado el post. En cualquier caso, espero que disfrutéis de este año juntos y le saquéis mucho provecho. Un abrazo.

  • Reply Belen Pardo 31 agosto, 2011 at 20:30

    Nereida, efectivamente es una etapa dura, si a ello le sumas la llegada de un bebé, más duro aún. Es una manifestación de “no me gusta nada todo esto que me está pasando”, la mejor respuesta por vuestra parte, mucho amor, mucha comprensión y kilos de paciencia. En unos meses todo pasará y el colegio le hará sentirse incluso más mayor. Espero que así sea, no dejes de contarnos.

    Sandra, yo siempre intento ver el mundo desde sus ojos. Lo intenté desde que nació, y según ha ido creciendo he ido cambiando mi perspectiva y mi mirada al exterior. A veces se nos olvida que ellos no entienden que viene después, o que hay detrás de la puerta del aula, qué pasa si mamá me deja aquí, …… Los niños no piensan como nosotros.

    Mamá mimosa, jeje, sí le dio y le da mucha seguridad el creerme cerca de él. La excusa del banco me la sugirió la mamá del mejor amigo de mi hijo, también un niño muy sensible y apegado. Y es perfecta!!

    Tricius gracias!, espero que el cambio de guardería vaya bien, no dejaré de leerte.

    Lamamadeunabruja, mucho ánimo!! Y sé fuerte vale? Mucho amor, mucha seguridad, mucha fiesta y recompensas, todo asociado a cositas positivas. Un beso gigante.

    Vero, te digo como a Rocío, vuestras opiniones las valoro sobremanera, pues dais el testimonio que muchas madres y padres necesitan para confiar. Y confío en la profesora de mi hijo, le dejo en sus manos y sé que está en el mejor lugar posible. Un abrazo.

    Silvia, estoy segura que lo harás fenomenal dentro de un año. Yo empleé el curso previo para entrenarme y para irle contando cositas del cole, incluso con pictogramas, entrada que tengo pendiente desde hace meses, y creo que ha llegado el momento de hablar en profundidad de ellos. De esta semana no pasa!!.

  • Reply Maria 1 septiembre, 2011 at 08:29

    Vas a ayudar a muchas mamas con esta entrada, me ha gustado mucho y creo que me ayudará para el día de mañana… Cualquiera que te conozca un poco sabrá que para tí, el llanto de los niños no es "algo sin importancia".

    Un besazo fuerte y gracias

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