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Mujeres de ayer, mujeres de hoy

25 noviembre, 2011
Esta mañana ha tocado atender tareas domésticas. Y mientras lo hacía todo me he parado un segundo, para contemplar mi hogar. Entraba una luz maravillosa por el balcón, abierto de par en par. Se respiraba el aire frío de esta mañana de otoño. La olla burbujeaba y dejaba escapar el aroma del cocido que se hacía en su interior. Al tiempo me llegaba el olor de la verdura y fruta fresca que había traído del mercado. Y en la otra habitación aún quedaba el aroma de la ropa limpia que estaba acabando de secarse en el tendedero. Y me he dado cuenta que en casa olía a hogar.
A mi me encanta, para que os lo voy a negar, me encanta mi casa, con este aspecto de habitada, con olor a cocina, a comida, a vida. A mi me encanta ahora que tanto se habla del trabajo de la mujer, de no devolver a la mujer al hogar, como si éste fuera la peor cárcel que una fémina pueda tener. Se desprecia la casa, el hogar, las tradiciones, y en consecuencia la familia.
Tiempo atrás, remontándonos muchas décadas en el tiempo muchas mujeres vieron la casa como su prisión, la maternidad como su condena y el trabajo ajeno a eso como la liberación. Muchas mujeres lucharon con uñas y dientes para que hoy nosotras podamos ir con la cabeza bien alta. Ellas, en su día, lucharon para sacar a la mujer del hogar, que era su cárcel. Pudieron controlar la natalidad e hicieron que las mujeres pudieran elegir cuándo deseaban ser madres. Algo que para nosotras es tan habitual como usar un método anticonceptivo lo hacemos gracias a esa gran revolución. Algo tan natural como marchar a trabajar por las mañanas se lo debemos en gran parte a ellas. Luchadoras incansables que sacrificaron mucho.
Eso se hizo en un momento social distinto al actual. Hemos avanzado, hemos evolucionado. Nos encontramos en otro contexto y debemos seguir avanzando. La lucha ha cambiado, y todo es gracias a ellas. Ahora ha llegado el momento de seguir mirando hacia adelante y seguir avanzando. No se trata ya solamente de abandonar el hogar, de trabajar fuera, de alcanzar logros personales. Esa lucha ya está ganada. La maternidad ya no nos condena, no frustra nuestros sueños o nuestros deseos.
Ahora que ya hemos conseguido una posición privilegiada, social, laboral, personal, ha llegado la hora de dar a la familia el valor que le corresponde. Los niños de hoy serán los adultos del mañana y nuestra responsabilidad con ellos es inmensa. No vale que les cuiden otros, no vale que las guarderías asuman nuestro rol, no vale pisar el hogar solo para dormir. Ha llegado la hora de cuidar a nuestras crías para que ellos, en un futuro, hagan un mundo mejor.
Yo quiero un mundo basado en la empatía, en la solidaridad, en el cariño, en el respeto. Pero si no criamos a nuestros hijos inculcándoles estos valores, ¿cómo los van a aprender?.
La maternidad ya no nos frena, la mujer ha ido recuperando su papel esencial como persona, ahora ha llegado el momento de darle a nuestro sexo la importancia que merece.
No tenemos que demostrar nada a nadie, ni tan siquiera a nosotras mismas. No somos iguales a nadie, somos únicas, y solo por ello nos hemos ganado el respeto de los demás.
Ahora debemos asumir que el trabajo no da la felicidad, que el hogar no nos condena, y que la familia es la vida. Si trabajamos es para obtener dinero y poder vivir de un modo feliz con los que queremos. El trabajo no dignifica, el trabajo no realiza. Trabajar en algo que te guste es maravilloso y hace que seas más feliz. Pero lo realmente importante es llegar a casa y encontrarte con tu pareja, con tus hijos, hacer unas magdalenas juntos, reir con ellos…..
Tenemos una tarea muy importante por delante, un camino duro que recorrer, un camino con muchos baches que tendremos que ir sorteando. Yo quiero recorrerlo, no me importa lo complicado que sea, quiero recorrerlo. Yo apuesto por esta nueva mujer, apuesto por mi misma.

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18 Comments

  • Reply Anónimo 25 noviembre, 2011 at 11:53

    Ais, me suelen gustar tus post, pero hoy no, hoy no estoy de acuerdo.

    Sobre todo porque aun no estamos en igualdad de condiciones que los hombres, no vamos a trabajar en las mismas condiciones (nosotras aun nos encargamos mas de la casa y los hijos que ellos, aunque ambos trabajemos, y eso es desigualdad laboral).

    Yo mas bien reivindicaria que lo que nos falta es que en vez de nosotras amoldarnos mas a como los hombres llevan su vida, fuesen ellos los que cogiesen cosas de nuestra forma de vida, que tenemos cosas muy buenas (como cuidar a nuestros hijos, que es maravilloso). Mientras eso no sea asi, poco podemos elegir las mujeres porque siempre somos las multiempleadas si nos salimos de la senda de estar en casa.

    Que por cierto, creo que la casa era una carcel cuando era impuesta sin eleccion. Si tu eliges tu casa, no es una carcel para ti. Para mi lo seria, porque prefiero trabajar fuera, aunque no sea en el trabajo de mis sueños. A mi si me dignifica trabajar porque yo lo elegi asi.

    Cada cual deberia tomar sus decisiones, pero muchas mujeres no pueden decidir, porque necesitan trabajar fuera de casa (para que su familia llegue a fin de mes) y a la vez sus parejas no hacen su parte dentro de casa, ellas trabajan fuera y dentro, eso si que es una carcel! No creo que nadie elija esa vida (que levante la mano la que prefiera trabajar fuera de casa pero que su marido no haga nada en casa, y le parezca genial que el este tumbado en el sofa mientras ella cocina al volver de trabajar… me gustaria conocer a alguien asi… eso si que no dignifica a nadie).

  • Reply Belen Pardo 25 noviembre, 2011 at 12:25

    Querido/a anónimo, voy a releer el post porque igual no he expresado lo que yo quería. Yo no defiendo que la mujer se quede en casa para crear hogar, o para atender mejor a su familia. Yo defiendo la libre elección, en primer lugar. Pero si te das cuenta yo lo que defiendo es una buena conciliación que te permita estar dentro y fuera de casa. Trabajar y que eso no nos reste valor familiar. Que el trabajo no suponga un abandono de algo tan hermoso como es la familia y el hogar.

    Con respecto a que las parejas no se impliquen en las tareas domésticas…. no es ese el tema que yo trato hoy. Si quieres otro día lo planteamos y abrimos un debate. Por supuesto esto es cosa de dos y los dos nos debemos mojar por igual.

  • Reply Rocío 25 noviembre, 2011 at 12:41

    Totalmente de acuerdo mama sin complejos!! yo si que considero que todas las frases reflejan la realidad que vivimos, pasamos del todo a nada y ahora hay que restablecer el equilibro entre ambas cosas, dandole la justa importancia que tienen y disfrutando nosotros de esa importancia. Besitos y feliz finde en cada.

  • Reply Mamareciente 25 noviembre, 2011 at 12:42

    Tampoco yo termino de estar de acuerdo con tu entrada de hoy.

    Por qué tenemos que asumir que el trabajo no da la felicidad? Todo influye en la balanza.

    El trabajo fuera de casa sí dignifica, supongo que igual que el de dentro, pero en muchos casos sirve también para realizarse, para aprender continuamente, para hacer cosas interesantes y útiles. Para enriquecerse.

    Para mí la casa sí sería una cárcel a largo plazo. Ahora que mis hijos son pequeños no, claro, porque disfrutaría de estar con ellos todo el tiempo. Eso me encantaría. Pero las tareas del hogar no me resultan nada gratificantes, y a largo plazo, cuando los hijos crecen y se van, sí estaría en un lugar donde no me gustaría estar.

    Por eso para mí el problema es que no existe conciliación real, la posibilidad de hacer trabajo y familia compatibles. De bajar el ritmo y tener más flexibilidad mientras los hijos son pequeños.
    El problema es también que cuando la mujer se ha incorporado al trabajo se ha dejando que todo lo demás siguiera igual, cuando eso no puede ser: también los hombres tienen que aspirar a conciliar y compatibilizar el trabajo con la crianza de los hijos. Si no, si todos nos vamos a trabajar, quién cuida de nuestros hijos? En eso sí estoy de acuerdo contigo.

  • Reply Belen Pardo 25 noviembre, 2011 at 12:56

    Rocío, creo que ahora mismo estamos pasando una época de desequilibrio algo peligrosa. Un beso linda.

    Mamareciente, Cuando digo que el trabajo no da la felicidad me refiero a como se vende hoy en día. Trabajar aporta en tu vida el sustento y en muchos casos como bien dices el aprendizaje, la satisfacción personal, etc, etc. Vuelvo a insistir, no defiendo el quedarse en casa. Defiendo la libertad de elección. Yo he trabajo, paré un par de años y ahora he vuelto al tajo, y lo he hecho porque he querido, porque puedo compatibilizarlo con cosas que para mi son importantes. Es un trabajo que me permite aprender, que me hace estar activa a muchos niveles y me gusta. Pero sobre todo es un trabajo que me permite atender a mi hijo, que pone a mi familia en una posición privilegiada. Ahí es donde voy. El trabajo es importante pero lo realmente importante es saber darle el valor que tiene. No puede ser que el trabajo sea más importante que tus hijos. Y esto pasar, pasa. Lo vemos todos los días. Un beso guapa.

  • Reply Anónimo 25 noviembre, 2011 at 13:08

    Belen, quizas a mi me ha salido la vena un poco radical y no me he expresado bien.

    Es que para mi la lucha de trabajar fuera de casa no esta para nada ganada, porque como decian por ahi arriba, lo ideal es poderlo compatibilizar como se quiera, y eso no es asi si las parejas no hacen su parte en casa, no nos vamos a ir todos a trabajar sin cuidar de los niños, no?

    En cuanto a la familia, para mi el trabajar fuera de casa no le resta valor, lo que le resta valor es el poco cuidado que empeñan en ello los hombres. Solo nosotras cuidamos a la familia? Es cosa de todos, y asi saldran niños mas felices, no solo del sacrificio de las madres.

    Y por ultimo: eso de que el trabajo no dignifica es solo para nosotras? Eso de que lo importante es llegar a casa es solo para las mujeres? Yo se lo intentaria inculcar mas a los hombres. No creo que muchas madres desatiendan a sus hijos, les dejen con hambre o sucios o no les enseñen valores. En cambio veo a muchos padres que ignoran estas necesidades de sus hijos, para ellos importa mas el trabajo, lo que hacemos en casa y con los hijos para ellos no tiene valor, lo puede hacer cualquiera, hasta una mujer… (algunos incluso piensan que lo hace algun duende que tienen en casa porque su mujer se queja de vicio!).

    Creo que para compatibilizar bien la familia y el trabajo, en el equilibrio que cada cual elija, han de estar implicados todos los miembros de la familia, especialmente los adultos que son los responsables. En esto no veo ninguna diferencia entre hombres y mujeres, todos deberiamos poder apreciar lo que tenemos en nuestros hogares y organizarnos para ser felices.

    No intento ser negativa con tu post. En general me gustan tus entradas, pero en estos temas a veces me enciendo mucho, lo siento si es asi!

  • Reply estanjana 25 noviembre, 2011 at 13:56

    Belen pues a mi si me ha gustado. Podemos decidir muchas cosas, ahora la lucha está en como lo hacemos.
    Podemos decidir si queremos trabajar fuera o dentro de casa, podemos decidir si queremos ser madre y cuando. Aunque el momento actual nos tambalee un poco las decisiones.
    Ahora hay que luchar por poder compatibilizar nuestras elecciones.
    Yo soy madre porque quise, trabajo fuera de casa porque me gusta mi trabajo y también he luchado por ello. Ahora hay que luchar por poder estar en los dos sitios por elección o en uno de ellos por elección.
    Sabes que estoy contenta porque casi lo tengo conseguido, con mi reducción de jornada y compatibilizar las horas con el cole de estanjanito no me pierdo nada de su crecimiento. Y me gustaria que todas las mujeres pudieran conseguirlo.

  • Reply Esther 25 noviembre, 2011 at 14:17

    El pendulo paso de estar en un extremo al otro; ni encerradas en casa sin vida propia y sometidas, ni superwomen que trabajan dentro y fuera. En algun punto medio está la virtud. Es muy complicado de explicar porque la sociedad necesita un cambio profundo que permita compatibilizar ser madre con ser valioso, porque aqui y ahora todo lo que no mueva dinero, no tiene valor. Yo si que estoy de acuerdo con lo que dices, Belen, ademas me ha gustado mucho ese momento que describes al principio de la entrada

  • Reply Belen Pardo 25 noviembre, 2011 at 14:44

    Anónima, no sé si te estás dando cuenta pero lo que expones es ese paso hacia adelante que nos hace falta. Yo no he dicho que la lucha esté ganada. Digo que eso por lo que lucharon generaciones pasadas ya se ha conseguido. Ahora en nuestras manos está seguir hacia adelante, y eso es precisamente lo que tu expones. Realmente nuestras posiciones no son tan distintas. Yo quiero que la maternidad vuelva a ser importante, a ser considerada importante y que ser madre no aparte a la mujer de otras metas, entre ellas la laboral. Quiero que el trabajo no esclavice. Y por supuesto quiero que el hombre asuma, quien no lo haga, el papel en el hogar que le corresponde. Esas son las cosas sobre las que ahora debemos trabajar. Pero la maternidad ahora debe recuperar su valor, un valor que parece se ha quedado difuminado entre igualdad, conciliación, trabajo, etc. Pero prometo que trataré el tema del importante papel del padre/pareja en esta misión que nosotras nos proponemos conseguir. No te percibo negativa, te percibo apasionada y eso es maravilloso. Mil gracias por tus comentarios. Un abrazo.

    estanjana, creo que el poder elegir lo vamos consiguiendo y eso es super importante. Vivimos un momento difícil pero aún así tenemos que poner encima de la mesa lo que es importante y lo que es,…, menos importante. Tu ejemplo es fantástico. Un beso linda.

    Esther, claro, los extremos nunca son buenos. En su día tuvimos que pasar al extremo opuesto, creo que era necesario o quizá no había otra manera de hacerlo. Tuvieron que ser momentos tremendos, durísimos. Ahora estamos en otro contexto y debemos ir modelando lo que realmente deseamos. Querer es poder, y el poder lo tenemos. Abrazos.

  • Reply Anónimo 25 noviembre, 2011 at 15:30

    Gracias a ti por tu entrada, que nos da la oportunidad de debatir!

    Quizas eso es lo que no me gusta de tu post, que hablas de la situacion de la mujer como si no tuviese nada que ver con la del hombre… Nosotras tenemos que cambiar, de acuerdo, pero no podemos hacerlo sin ellos (como compatibilizar el trabajar fuera de casa si ellos no hacen lo que les toca? Como decidir quedarte en casa y aguantar que te digan que no puedes estar cansada porque no haces nada?).

    Yo no creo que haya que encumbrar la maternidad, hay que encumbrar el tener hijos, seas mujer u hombre. Hay que reconocer que el futuro esta en nuestros hijos, que es importante no solo que vengan a este mundo sino que sean educados con amor y con los valores que deseamos para nuestra sociedad. Pero yo el problema no lo veo en nosotras, que yo creo que si apreciamos el don de la maternidad, el problema lo veo mas en ellos, que no le dan importancia a la paternidad (estoy generalizando por supuesto, de todo hay). Yo creo que lo que tu propones se atajaria antes hablando con ellos y no convenciendonos a nosotras, ellos son los que no aprecian a su familia y lo que tienen en casa.

    Al menos es mi opinion, que como dices no difiere demasiado de la tuya, solo en sutilezas que a mi me llaman la atencion ^_^.

    Saludos.

  • Reply María M. 25 noviembre, 2011 at 15:55

    Todos los trabajos tienen su importancia. el trabajo en el hogar está muy poco valorado y sin embargo es vital. Está claro que alguien se tiene que ocupar de la casa y si no lo hacen sus habitantes al menos hay que contratar a alguien que sí lo haga. Y no me refiero a la casa como tal sino al cuidado de las personas mayores y cómo no, de los niños.
    Se está delegando demasiado y eso a veces trae consecuencias nefastas pero a mucha gente le compensa que sea así, cada uno tiene su escala de valores, a veces difícil de digerir.
    Saludos!

  • Reply Mamá (contra) corriente 25 noviembre, 2011 at 17:39

    Iba leyendo e iba pensado: esto es exáctamente lo que siento yo. Así que no te puedo decir mucho más… bueno, que creo que este mensaje es algo subversivo, la sociedad no quiere escuchar estas cosas, "todo esto" de lo que hablamos está muy poco valorado. Pero a mi me encanta y me parece muy muy importante.

    El otro día hablaban de las profesiones que más felices hacen a la gente y al final concluían que eran aquellas que se hacían por vocación. Pues ese es mi caso y seguro que también el tuyo.

  • Reply Belen Pardo 25 noviembre, 2011 at 18:31

    Anónimo, hoy hablo de la situación de la mujer sí, porque he querido coger esa idea de "feminismo" que tanto he visto circular por la blogosfera últimamente. Porque las mujeres a veces toman la maternidad como la peste, como si les fuera a quitar algo importante a sus vidas, cuando mira tu es todo lo contrario.
    Estoy de acuerdo contigo en que esto de tener hijos es cosa de dos, conciliar es cosa de dos, la familia es cosa de dos. La pareja juega un papel BÁSICO en todo esto. De hecho la nueva meta que tenemos delante (o al menos la mía) es que él y ella concilien por igual de tal manera que no veamos a mujeres salir lengua fuera para recoger al niño, llevarle al médico, hacer la compra, llegar a casa, poner la lavadora y caer rota en la cama, mientras él llega del curro tranquilo a las 8 justo para cenar. Esas actitudes son arcaicas y debemos combatirlas. Pero hoy no quería tratar este punto. Hoy quería tratar el lado femenino, por aquello del feminismo. NO, no dejo al hombre aparte, al padre de lado como si no tuviera que ver. Es que hoy quería hablar de nosotras. Y sí, encumbro la maternidad, porque hace décadas que las mujeres, nosotras, sí, nosotras, la hemos despreciado, relegándola a un segundo o incluso tercer plano. Y ahora somos muchas las que gritamos a los cuatro vientos que la maternidad nos ha hecho libres, nos ha cambiado y nos ha mejorado. Y eso, amiga mía, es un triunfo maravilloso. Porque esas mujeres que lucharon por nuestros derechos, luchaban contra una maternidad que las condenaba y esclavizaba. Así que fíjate si la debemos encumbrar. El próximo, con las sutilezas linda, lo prometo. ESpero verte por aquí 🙂 Abrazos.

    María M., para mi el hogar es el refugio, la protección, y eso es maravilloso e importantísimo, no solo para los niños sino para todos. Y esto debemos fomentarlo. En el hogar está la familia, la unión, el cariño, y eso no lo podemos ni debemos perder.

    Mamá (contra) corriente, por supuesto es muy importante y por ello no debemos descuidarlo. Porque soy de la opinión que podemos tenerlo todo, solo es cuestión de organizarnos mejor. Con los horarios laborales, lo cual es sencillo si se quisiera. En los trabajos sería tan sencillo como convencer a los empresarios y bancos de que se puede ganar 5 en vez de 10 y gracias a eso dar más trabajo a más personas con menos horas, en lugar de tener a una persona currando 12 horas. Pero en este país es poco probable que eso suceda 🙁
    ¿Profesiones felices? yo creo que si haces un trabajo contento, con buen ánimo sintiéndote respetada, da un poco igual que pongas tapones a rosca o seas médico. Si tu vida es bonita, si tienes a tu alrededor a gente que te quiere, todo se ve con otra óptica.
    ¿Vocación?, fíjate que no, el tener a mi pequeño me ha cambiado muchísimo. Hace apenas 6 años era una mujer completamente distinta a la que conoces 🙂

  • Reply superamatxu 25 noviembre, 2011 at 22:06

    Yo lo que quiero es no tener que elegir entre hogar y trabajo. Me gusta mi trabajo, me preparé para él muchos años, y me costó lograr el puesto que ahoraa ocupo, que sin ser galáctico, tampoco está mal. Pero también adoro a mi marido y a mis hijas. De hecho, no hay nada que quiera más. Por tanto, yo necesito ambas cosas. ¿Es imposible tener ambas? Yo creo que no, aunque a veces es muy difícil… Elijo dedicar menos horas al trabajo y más a mi familia. Elijo tener unos horarios que me permitan compatibilizar ambas cosas. Elijo conciliar… Esa utopía que algún día espero que alcancemos.

  • Reply Maria 25 noviembre, 2011 at 22:50

    Yo lo que cada vez más pienso es que a la mujer hay que respetarla, no se por qué pero decida lo que decida siempre está en entredicho, siempre es criticada. Basta ya! lo importante es que la mujer haga las cosas sintiendose tranquila por decisión propia. Un besito

  • Reply Carol 25 noviembre, 2011 at 22:56

    Yo creo que según los trabajos y si realmente te gusta lo que haces si te puedes sentir realizado.
    Como siempre se trata de elegir, no de condenarnos a un trabajo que no te gusta o que no te llena, o de condenarnos a la casa sólo por ser mujer.
    Queda todavía mucho por conseguir, tanto en igualdad de derechos (y matizo en derechos, porque hombres y mujeres no somos iguales, ahí está la grandeza) como en conciliación.
    Por eso, sea lo que sea lo que queremos, debemos tener la opción de elegirlo.
    Un abrazo

  • Reply Anónimo 28 noviembre, 2011 at 09:44

    Belen, gracias por tu contestacion. No te preocupes que por aqui seguire, me gusta tu blog y las conversaciones que en el se generan ^_^.

  • Reply MamaEncantada 28 noviembre, 2011 at 09:49

    Belén me encanta tu entrada, y estoy de acuerdo contigo. Yo trabajo fuera de casa y reivindico que se trate como trabajo el de dentro de casa, no me gusta nada ese comentario de que una mujer no trabaja porque se queda en casa.
    Además lo unico que no me gusta es la imposicion, si te tienes que quedar en casa por imposicion como ocurria antes puede ser una cárcel pero si lo haces por eleccion personal me parece lo mas bonito del mundo.
    Ojala todas las mujeres y hombres, que tambien los hay, pudieran elegir, el problema es que normalmente no podemos.

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