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Obesidad: abriendo los ojos ante esta realidad

26 julio, 2013
Este año hemos estado en dos lugares de vacaciones, y en los dos sitios nos ha sorprendido observar una problemática, que aunque declarada y anunciada, yo no había sido muy consciente de ella: la obesidad en general y especialmente la infantil. 
En diferentes medios, diferentes colectivos están una y otra vez repitiendo que este es el mal del tiempo que vivimos. La obesidad y el sobrepeso afecta -dicen- a más de la mitad de la población adulta y al 44% de la población infantil. Cuando leía titulares como estos la verdad que siempre había pensado que son alarmantes y quizá un poco exagerados. Quizá porque en el círculo donde me muevo no veo eso. Puede haber personas con más peso, otras con menos, dependiendo mucho de la constitución corporal de cada uno, pero nada enfermizo. En el colegio niños más gorditos, niños más flacos, alguno sí con un problema evidente, pero contaditos. 
Pero este verano me ha sorprendido y alarmado la cantidad de niños que he visto con un sobrepeso tremendo. Nada de tener un poquito de tripa, no, kilos de sobra en toda regla. 
Y entonces te preguntas, ¿qué está pasando? Si estás en la playa sólo hace falta estar pendiente un ratito de esos niños y vas comprendiendo los motivos. Después de una sesión de juego, de baños y diversión, toca un refrigerio. ¿Y qué veías comer a estos niños a las 11 de la mañana? ¡Patatas fritas! Y al rato, más patatas fritas, y a eso de la 1 un bocadillo, no vaya a ser que la criatura pase hambre. Y estoy segura que si hablara con sus familias y les preguntara por qué les dan tanto de comer me dirían aquello de “están en edad de crecer“. 
Pero cuando un niño ya tiene ese problema de peso, generalmente es porque en casa todos comen igual y entonces encuentras padres que también cuentan con esos kilos añadidos. Insisto, miras un poquito y ves: bocadillos, cervezas, aperitivos, refrescos con azúcar, bolsas de snacks….. ¿Y la fruta? ¿Dónde dejamos esos tuppers de frutas que muchas otras madres llevamos y ofrecemos con paciencia a nuestros cachorros? 
¡Ojo! Estoy hablando de algunos niños en la playa, no de todos. Que también somos muchas las madres con una nevera llena de piscolabis saludables, no nos vayamos a echar las manos a la cabeza. 
Y ahora os cuento la otra experiencia. Hemos podido disfrutar de unos díitas en un hotel, y ahí hemos observado el mismo problema, quizá más incrementado porque te reúnes con mucha gente en un espacio menor. Y además ahí puedes observar tranquilamente los hábitos alimenticios de cada familia. Obviamente el peso de ciertas personas estaba tranquilamente justificado por la cantidad de comida que llenaban sus platos en cada comida del día. 
Con esto no quiero ofender a nadie, sólo quiero poner de manifiesto un problema que efectivamente aumenta y que va a ser difícil frenar. ¿Qué nos lleva a comer compulsivamente? ¿Por qué motivo no somos conscientes del gran problema de salud que esto conlleva? ¿Por qué un niño gordo es sinónimo de un niño feliz? ¿Por qué cuando se ve a un niño flaco -como el mío- enseguida se piensa que no come o que come mal (con la consiguiente mueca de pobrecito)? 
La obesidad es un problema de salud y está en nuestra mano mejorarlo. ¿Podremos conseguirlo?

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6 Comments

  • Reply Marta R. G. 26 julio, 2013 at 06:39

    Muy cierto lo que señalas y el punto clave: darnos cuenta de ello, de nuestros hábitos y de algunos ingredientes menos evidentes que contribuyen a que nuestra alimentación (y la de nuestros hijos) contribuya a un aumento de peso inevitable.

    A mí me llegan muchas alumnas esperando recetas y fórmulas milagro para perder peso y el primer punto a modificar es que no son conscientes de sus hábitos.

    Yo, en lo que respecta a la alimentación (mía y de la familia) pongo el énfasis en tratar de evitar en todo lo posible los alimentos preparados. Ahí se esconde mucha grasa y azúcar 'desapercibida'. Pan en vez de galletas… Yogur natural SIN AZÚCAR en vez de postres lácteos… Fruta de merienda… Y en sus primeros años: lactancia materna (porque por mucho que insitan en que 'es lo mismo', aquí hay una gran diferencia entre los bebés amamantados y los que toman leche de fórmula)

    está muy bien tu post para ayudarnos a tomar conciencia de esta situación.

  • Reply Belen Pardo 26 julio, 2013 at 06:44

    Gracias por tu comentario Marta, sabes que soy de la misma opinión. Las "comidas preparadas" son uno de los grandes males de nuestro tiempo. Debemos poner mucho énfasis en elaborar una cocina saludable pero sobre todo casera e intentar evitar ese picoteo insano, que lleva a los niños a unos hábitos difíciles de eliminar después. Un beso.

  • Reply Marisunflowers 26 julio, 2013 at 07:18

    Yo he visto de todo. Desde niños que litrealmente no podían correr por el sobrepeso, hasta contradicciones aberrantes, como poner a niños de menos de 2 años a régimen, contra criterio del pediatra.

    Yo soy una mamá un poco bipolar para las comidas. En casa no se hacen fritos, me gusta que los bizcochos sean caseros, intemto equilubrar cada una de las comidas y el conjunto del día… Pero también les dejo comer algún caramelo o patatas fritas, y no me importa que sea a diario, siempre que sea un solo caramelo o 10 patatas contadas.

    Creo que lo más importante es el ejemplo y los hábitos que transmitimos. Hemos de mirarnos a nosotros mismos y, luego, qué estamos transmitiendo a los pequeños.

    Cuando hago la compra y llego a la caja, suelo preguntarme: ¿Qué dice mi compra de mí?

    Muy buena reflexión. A ver si todos hacemos examen de conciencia.

  • Reply TIKA 26 julio, 2013 at 07:21

    Cuantas veces me ha tocado escuchar eso de que tus niños no comeran bien porque estan muy delgados!!! Mi hijos no es que coman, engullen!!!!!!! Pero claro…comen verduras todos los dias, si no es de una forma es de otra, toman leche en el desayuno en lugar de un bollo y un batido, cenan ligero, de postre fruta o yogurt… cuantas madres se ven que en lugar de preparar un bocadillito de jamon (por ejemplo) enchufan a sus retoños algun tipo de bolleria industrial, packs de merienda del super o algo similar?
    Y que conste que mis niños tambien comen gusanitos, patatas fritas y chocolate y chucherias… ademas les encantan como a todos, pero la clave esta en que estos alimentos no sean la base de tu alimentacion, si no que sean de vez en cuando!!!

  • Reply Yo y mis mini yos 26 julio, 2013 at 09:22

    Totalmente de acuerdo, es una verdadera epidemia. Hay mil escusas para ello: la entrada de la mujer al mundo laboral, falta de tiempo, gran oferta de productos preparados, etc-etc-etc… Pero finalmente estamos hablando de un tema de SALUD!! Yo no entiendo como todo padre daria su vida por sus hijos, pero ah, ponerse a cocinar no, que no tengo tiempo! Pues hay que hacer un esfuerzo. Es importante cocinar en casa y transmitir ciertos conocimientos a los niños. Es importante decir NO! Yo se como se ponen mis minis cuando quieren golosinas u otras cosas, y aunque para mi seria mas facil decir que si y desentenderme, es parte de mi funcion como madre decirles que NO! Que haya siempre fruta en casa, cocinar con verduras, etc, etc. Cuando estan en el cole o con amigos es mas dificil controlar, pero en casa o cuando estan los niños con nosotros es nuestra obligacion alimentarlos bien. Cuesta, si, pero ser padres es tambien hacer este esfuerzo por su salud presente y futura! Buff, escribiria mucho mas porque es que este tema me apasiona 🙂 cuando quieras hablamos, jejeje!

  • Reply Mama medusi 26 julio, 2013 at 21:59

    Yo se de casos en los que el niño ya de pequeño presenta un caso de sobrepeso pero a los padres les hace "gracia", es el gordi y no ponen remedio
    Creo que es importante vigilar este tema porque una buena alimentacion radica en tener un peso optimo y poder evitar problemas a futuro.
    Y ojo! Yo no soy radical, medusi come "guarrerías" pero después de la fruta, si no hay fruta no hay dulces ni caprichos.
    Deberíamos mentalizarnos todos.

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