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Palabrejas: colecho sin consecuencias

10 julio, 2010
Tenía preparada esta entrada para contar lo que mi hijo nos dijo a su padre y a mi ayer noche cuando se iba a acostar. Y he leído en el blog de Ana un testimonio desgarrador de unos padres aplicando el método Ferber. Un caso típico de un bebé reclamando a sus padres en la noche, hasta el punto de agotarles física y mentalmente. Estos padres supongo presionados por el entorno y agotados hasta el extremo deciden dejar llorar desconsoladamente a su bebé de 8 meses en la oscuridad. El método finalmente funcionó pero a cambio su hijo les devuelve frialdad y falta de contacto. Parece que la ecuación no cuadra.
El “palabrejas” de hoy va dedicado a todos aquellos padres que temen meter a su hijo en la cama (lo que ahora gusta en llamar colecho) por miedo a que se acostumbre, no duerman jamás solos y les tengas ahí en medio hasta casi los 18 (estas cosas no las digo yo de modo exagerado, son testimonios de personas espantadas al enterarse que mi hijo dormía con su padre y conmigo).
Como sabéis mi peque tiene 3 años. Estamos en la casa de la playa, y es la primera vez (porque este año estamos solos, sin más familia) que duerme solo en su habitación. Él ya siempre pide dormir en su cuarto. Su padre se ha acurrucado contra él cuando le ha ido a dar el beso de buenas noches, mi hijo con una gran sonrisa se ha girado hacia él y :

Peque: – Papá en esta cama solo duermen nenes, los papás y las mamás duermen en su cama.

Papá: – Pero no quieres que me acurruque aquí contigo?
Peque: – No, no, vete a tu cama. (dice empujando a su padre para que se vaya).

Después de esto se ha comido a su padre a besos y abrazos, lo del empujón era puro teatro, pero lo de echarle de la cama no, eso iba en serio. Esto lo dice mi hijo, cuya cuna estuvo en la habitación de sus papás hasta los 23 meses, y que durmió entre nosotros hasta bien pasados los dos años.

Mi peque también me llamaba en repetidas ocasiones por la noche, y la única manera de que durmiera más tiempo seguido y más tranquilo era meterlo en la cama con nosotros. Se sentía tranquilo, protegido, querido y dormía. Dormía él y dormíamos nosotros. Todos nos acurrucábamos juntos en la cama y descansábamos. A partir del verano pasado, las cosas empezaron a mejorar. Dormía solo en su cama, aunque a veces se venía a nuestra cama o me llamaba para que estuviera con él. Y ahora es un niño independiente a la hora del sueño, se va a la cama tranquilo, se duerme solo, duerme de un tirón y despierta feliz.
Con mi experiencia quiero animar a todos aquellos padres que me lean, el cansancio es terrible, lo sé bien, pero es una etapa, una etapa pasajera.

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10 Comments

  • Reply Caro 10 julio, 2010 at 10:31

    Mmmmm 🙂

    Creo que nuestra experiencia durmiente está siendo muy parecida a la vuestra, y espero y confío en que siga la misma trayectoria, seguro 🙂 Mateo decidió cuándo no quiso dormir más entre nosotros para dormir en su cuna JUNTO a nosotros. Y estoy segura que igual que tu hijo, un día decidirá que su cama es su cama, en su cuarto (cuando lo tenga!), y la nuestra es la nuestra.

    Yo no sé si mi hijo ha dormido bien siempre porque dormía con nosotros o no, porque nunca hemos probado otra cosa. A lo mejor sí, pero es que nosotros dormimos con él porque desde un principio siempre quisimos tenerle cerquita. Y quitando los desvelos tempraneros de los últimos meses, no tengo conciencia de haber pasado muchas malas noches con él. Aunque esto es como todo, lo que es una buena noche para mí, a lo mejor es horrible para otra, y lo que para mi es horrible, para otra es una noche de alucine (porque las suyas 'son' aún peores…).

    Yo, dentro de lo que conozco, firmaría por otro niño que durmiera como este (eso sí, que fuera menos escandaloso para dormirse, porque los primeros meses, el pobre, era para verle…).

  • Reply Una mamá (contra) corriente 10 julio, 2010 at 11:28

    Es un buen ejemplo Belén. A mi en este tema, como en otros muchos de la crianza, me parece que para "llevarse bien" lo lógico es seguir los deseos del niño. Si el niño quiere y necesita dormir con sus padres, ¿por qué no hacerlo?. No entiendo qué sentido tienen insistir en lo contrario, el bebé tiene muy claras cuales son sus necesidades, no lo hace por gusto de fastidiar ni porque sea un tirano. Y, si, como mi hijo, quiere dormir solo, ¿para qué empeñarse?. Yo muchas noches, destrozada de levantarme una y otra vez, me lo metía a la cama para que a la próxima no me tuviera que mover y nada, no había forma, se retorcía y luchaba por tener espacio… Como son!.

  • Reply LAKY 10 julio, 2010 at 14:42

    Yo creo que hay que adaptarse a lo que quiere el niño. Cuando tan chiquitines quieren dormir con sus papás, por algo será.

  • Reply Treintañera con hijo 10 julio, 2010 at 15:18

    Con mi hijo pasa lo mismo. Ha dormido con nosotros y en su cuna al lado de nuestra cama. Ahora suele dormir en su cuna en la habitación pero sabe que si quiere puede dormir con nosotros, asi que no hay problema. Si a media noche se quiere venir con nosotros, los tres tan felices y todos a dormir. Yo también he tenido que oir que no lo vamos a poder sacar de nuestra cama pero siempre les paro pronto los pies. Se que con el tiempo ya no necesitara venirse a nuestra cama.

  • Reply Ana 10 julio, 2010 at 17:12

    Nosotros, al igual que treitnañera con hijo, dormimos con la cuna de David al lado, la noche que quiere se viene a la cama y la que no quiere pues no lo hace. En general nos llama a mitad noche, lo meto en la camita y se queda dormido tan a gusto…

    Yo ya he callado a los que dicen que no lo hacemos bien. Simplemente he explicado que es una opcion meditada y tan valida como cualquier otra, y que no tengo ningun miedo a que David tarde mucho en salir de nuestra cama, porque me gusta mucho dormir con el y no veo ningun inconveniente en hacerlo tanto tiempo como el lo desee.

    Se que seguirán criticando, pero al menos lo hacen a las espaldas y no nos dan la paliza…

  • Reply mama en alemania 10 julio, 2010 at 20:03

    Bueeeno… A ver, yo apliqué el "método" con mi primer hijo (también a los 9 meses). He leído la entrada en el blog de Ana y era más o menos lo mismo que pasaba.

    Nos dijeron por todos lados que le dejáramos llorar, pero no hicimos ni caso hasta que, desesperados ya (porque desespera), fuimos al pediatra de Berlín (bastante "hipi" y nada conductista) y nos dijo que lo hiciésemos. No nos recomendó ningún libro ni nada por el estilo, sólo nos dijo más o menos cómo teníamos que hacerlo.

    Lo hicimos. Yo lo pasé fatal (como cualquier madre, me imagino, que lo hace) pero sólo fueron 45 min. de llanto (de rabia pura, no tristeza, eso se distingue… además, el método nos contó el pediatra que se aplicaba planeándolo, o sea, no una noche de pronto así por las buenas, en uno de sus despertares, dejarle llorar y punto). No le dejamos a oscuras en su habitación y sí le tocamos y hablamos cuando entrábamos (el pediatra no nos dijo nada de que eso había que hacerlo… simplemente, había que "enseñarle" a no dormirse en brazos, pero podíamos efectuar todos los rituales que quisiésemos, ya durasen 5 o 20 min.). El niño se durmió y ya está. No volvió a llorar. Sabía que después de la canción, los besitos y las carantoñas, decíamos buenas noches y ya está.

    No se volvió más frío ni rechazó mimos ni nada de nada. Cuando ha estado enfermo ha dormido con nosotros en la cama (y lo sigue haciendo) y si ha llorado por la noche (por lo que sea: pesadilla…etc.) y ha pedido cama de mamá y papá, nos lo hemos llevado con nosotros (ahora viene él solo).

    Reconozco que no volvería a usar el método famoso (que no he leído, por cierto, así que fue más intuitivo por lo que había oído que por otra cosa), pero porque no me gusta dejarles llorar… y total, a mí los rituales para irse a la cama o que un día (o varios, como ahora con los dientes) las noches sean toledanas (y se vengan a mi cama) no me molestan. Pero sí que lo hice diferente con mi segundo hijo y el resultado ha sido el mismo practicamente…

    No sé, el método en sí puede ser muy cruel, pero los padres, por muy desesperados que estén (y nosotros lo estábamos) tendrían que saber adaptarlo o modificarlo según sus necesidades… No es lo mismo estar desesperado por llevar 10 meses sin dormir y querer hacerlo, que pretender que tu hijo con 1 año se vaya solo a la cama.

    Y lo que no hay que olvidar nunca es que la culpa de dormirse así (o no conseguir dormirse) no es del niño, sino de los padres que le han enseñado/engañado para llevarle a la cama. Es más fácil engañar al niño en brazos 30 min., que tirarte una hora para llevarle a la cama feliz, pero consciente de que se va a dormir y se acabó la fiesta. Y luego, después de x meses, pasa lo que pasa, que no puedes más del niño…

    A mí me critican por dejarles meterse en mi cama, pero me encanta que vengan. Lo que no me gusta (pero es un gusto personal) es meterles en mi cama directamente (menos cuando están malos)… Y soy consciente de que hay mucha más gente que les deja dormir con ellos, pero no lo reconocen. Pero claro, es que el la alternativa al colecho no es el método estivill (o Ferber), ni todos los que acuestan a sus hijos en su cuna, acaban la noche igual que la empezaron, ni han tenido por qué dejar a su hijo llorar..

  • Reply mama en alemania 10 julio, 2010 at 21:07

    Por cierto, antes de que se me olvide…

    Hace un par de meses tuvimos un amago de volver a desesperarnos con el segundo (justo cuando tenía 8 meses)… Como no quería usar el método Estivill (Ferber), no me compré ese libro, pero sí que estuve buscando alternativas por la red…
    Encontré un foro (en el que no me registré y de cuyo nombre no me acuerdo) de padres que no querían ni atados dejar a sus hijos llorar, pero que estaban muy decepcionados con el libro de Jové "llorar sin lágrimas" (que no me he leído, así que no sé si era con razón), porque no ofrecía soluciones de ningún tipo. Resulta que el foro lo fundó una mujer (creo recordar) que descubrió otro libro y sobre el que está "basado" el foro entero.

    El libro se llama "Felices Sueños" de Elisabeth Pantley, defensora de la lactancia prolongada y el colecho (si a una le da la gana, eso sí) y ella misma decía que sí que se podía enseñar a los niños a dormirse solos (o sea, sin engañarlos en brazos y luego dejarlos en la cuna) sin necesidad de que derramasen una sola lágrima. Un proceso largo (porque requiere paciencia y mucho amor), pero que merece la pena.

    Me lo compré, pero no llegué a leérmelo del todo (lo estuve ojeando, eso sí y tenía muy buena pinta). más que nada porque el niño volvió a la "normalidad" (por lo visto tenía algo así como la "angustia del octavo mes" que lo llaman), pero ahí lo tengo y sí que me lo leeré cuando nazca el tercero (si me veo desesperada o de camino a desesperarme).

    Lo recomiendo.

  • Reply KITHY 11 julio, 2010 at 08:09

    Yo mi niña la pase a su habitacion con seis meses y super bien,se adaptó y dormia del tiron.
    En cambio ahora a cumplido tres y si despierta,reclama ir con mamá y papá,pero bueno son etapas.

  • Reply Belen Pardo 11 julio, 2010 at 15:26

    Caro, igual tu hijo siempre durmió bien porque nunca te echó de menos, siempre te tuvo a ti a su papá cerca. O igual si hubiera dormido solo hubiera sido igual. Cada niño es un mundo. Pero en vuestro caso elegísteis esta manera de dormir en familia, que es maravillosa. Cuando Mateo quiera o necesite su espacio te lo hará saber, igual que mi hijo me lo hizo saber a mi.

    Mamá cc, tienes mucha razón, lo importante es respetar las necesidades y preferencias del niño. No me cansaré de repetirlo, cada niño es de una manera y no se debe generalizar. Tu hijo prefiere su espacio desde muy pequeño, no es mejor ni peor. De hecho como bien dices cuando la noche es regularcilla te toca dar paseos cuando lo más cómodo sería acostarle contigo. Pero a tu peque eso no le gusta. Para que luego digan.

    Laky, pues sí, por algo será.

    Treinteañera, yo ahora miro atrás y nunca hubiera pensado que mi hijo cambiara tanto.

    Ana yo pienso que la gente critica por criticar. Les gusta mucho meterse en las vidas ajenas y hablar más de la cuenta. Lo importante es hacer oídos sordos y no dejarnos influir por opiniones que no nos gustan, aunque sé que a veces eso es difícil.

    Mamá en Alemania, gracias por contarnos tu experiencia, la conocía porque la contaste en tu blog o en otro (no recuerdo ahora bien) pero me ha gustado cómo llegaste al "método", y cómo intentaste aplicarlo.

    Con respecto al libro de Elisabeth Pantley he´oído hablar de él aunque no conozco su método. ¿cómo lo hice con mi hijo? pues como ella dice con mucha paciencia, con mucho esfuerzo, enseñándole que irse a dormir es algo bueno, y después de meses de intentos, de NUNCA llantos, de paciencia infinita mi hijo se sintió preparado para dormir solito, en su cuarto, sin compañía y a oscuras.

    Kithy tienes razón, son etapas.

  • Reply Mainada 12 julio, 2010 at 12:11

    Cada bebé y cada uno de nosotros es un mundo. Hablar de plazos y de acciones que se deben seguir a rajatabla para conseguir determinados objetivos puede ser correcto en determinados casos, per al final lo que debe prevalecer es el sentido común y el instinto maternal/paternal.

    Un saludo,
    Mainada

    http://www.miexperienciaenmainada.com

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