Sin categoría

Por fin me tocó a mi

5 mayo, 2010
He estado un par de días ausente por enfermedad. Primero el peque, luego yo… Un desastre. Pero ya repuesta os quería contar lo que sucedió el pasado lunes cuando comprábamos en la frutería.

Le suelo llevar conmigo a una frutería donde eliges tu el género, te pones el guante, coges las bolsitas y a comprar. Como siempre le llevo conmigo a todas partes, aún a riesgo de berrinches varios, le enseñé cómo podía ayudarme. Y como es colaborador, le encanta ir a la frutería. Entramos, coge su cesta de plástico, y coge las bolsitas, me las da y me pide que le ponga un guante, yo elijo las piezas y él se encarga del resto, echarlas en la bolsa, dejar las bolsas en la cesta, empujar la cestita por la tienda, ponerlas en la caja y hasta pagar. Todo lo hace con expresión de orgullo, se siente mayor. Es bueno dejar que los niños participen en las tareas más básicas porque son importantes y de ese modo ellos aprenden, su autoestima se eleva a las nubes y todos estamos contentos.

Ni que decir tiene que no todo es siempre tan idílico como cuento, hay días que nos enfurruñamos porque la bolsa no sale, porque no he cogido la manzana deseada, o porque el cielo está nublado. A veces los peques son así. Y más de un día hemos salido de malas maneras, pero muy contadas.

El lunes, como os digo, llegamos a la frutería, ya le conocen claro. Y estaba allí un vecino del portal de al lado con su abuela y su triciclo. Este niño tiene 20 meses. Ha sido siempre un niño muy dócil, muy bueno, pero está entrando en la edad peligrosa, la cercanía de los 2 años se deja notar. Estaba inquieto, quejoso, la abuela no le hacía caso, la mujer estaba pagando, y el peque cada vez más nervioso. Como le conocemos, mi hijo fue a él enseguida, muy redicho:

– “A… no llores, que ya no eres un bebé, mira como cojo las bolsas”.

A. se quedó unos segundos atento a mi hijo, pero el estímulo no fue suficiente. Estaba claro, quería irse de allí y no sabía cómo hacérselo entender a la abuela. Por eso vienen muchos berrinches, porque no saben hacerse entender, se frustran, y a llorar tocan. Tengo un master en berrinches y rabietas ¿os lo había comentado?.

El caso es que la abuela, la pobre, mira a mi hijo y dice:

– “Ves A. qué mayor el nene y que bien se porta, ayuda a su mamá y todo. Ay hija (a mi) que suerte tienes, que buenecito se le ve. A. se porta cada vez peor, con lo bueno que era y mírale ahora. Pero mira el tuyo, da gusto verle”.

Yo me quedé de piedra claro, que me digan cosas tan buenas de mi hijo, pues no estoy acostumbrada, con lo terremoto y lloroncete que ha sido. Este era de los de entrar en una tienda y ponerse a armar la marimorena. Pero el tiempo pasa, ellos crecen y todo parece normal. Y quien no ha visto y pasado lo previo cree que el angelito siempre fue así. Pero ahora me tocó a mi, me tocó decirle:
– Bueno, según el día, ahora ya es más fácil, pero lo nuestro hemos pasado. Es la edad, no te preocupes, que malos no son ninguno.

Que más podía decirle yo a la pobre señora, que se llevó rauda y veloz al nene y su triciclo. Cuando vea a la mami, con quien si tengo confianza ya la daré ánimos y la haré saber que todo pasa, y que es solo cuestión de la edad. Por algo lo llaman los “terribles” 2 años.
Nunca creí que llegara el día que fuera yo quien diera ánimos a otros, quien explicara que todo pasa, que los berrinches se van igual que llegan, que es la edad…. A mi me lo decían papás y abuelos de otros niños mayores, y yo la verdad viendo al mío desgañitarse en la arena del parque, no podía casi creerlo. Pero sí, parece cierto. Sigue teniendo su genio, es un niño de fuerte personalidad y de carácter decidido, lo cual a veces le juega malas pasadas, el típico “quiero y no puedo”. Pero ahora puedes explicarle las cosas, te entiende y ante cualquier lloro al final la cordura y las palabras dejan ver el fondo noble que tiene. Por fin me tocó a mi decirlo. Creí que no llegaría el día.

You Might Also Like

9 Comments

  • Reply Leia Organa 5 mayo, 2010 at 13:25

    Todo pasa y todo llega…

  • Reply Una mamá (contra) corriente 5 mayo, 2010 at 13:53

    Pues está claro que todo pasa. De todas formas, el comentario de la abuela no me parece afortunado. Aunque parezca que "el niño no se entera de nada" con 20 meses seguro que capta el reproche y la odiosa comparación con tu hijo algo que a todos nos repatearía que hicieran con nosotros…

  • Reply Treintañera con hijo 5 mayo, 2010 at 14:08

    Pues mi hijo últimamente también se coge cada lloro sin venir a cuento. Como dices nos acercamos a la época de rabietas y espero tomarmelo con filosofia y que pasen pronto.

  • Reply ricinhos 5 mayo, 2010 at 14:16

    uff, la época de las rabietas….Si te contara yo que mi sobrina se cogió una el domingo porqeu le pedi q cogise unas cosas del suelo que había tirado poruqe le dió la gana y le dijo q su madre que lloró porque yo le pegué, y claro, yo sin ponerle la mano encima….

  • Reply Belen Pardo 5 mayo, 2010 at 15:59

    Leia, cierto, todo pasa y todo llega. Y lo que nos queda…

    Mamá contra corriente es cierto que no son comentarios afortunados pero sin querer muchos abuelos o padres los hacen. Y créeme que a veces, en plena desesperación los haces, una rabieta incontrolada es algo super estresante. A mi me generaban muchísima ansiedad.

    Treinteañera, ánimo y mucha paciencia. De todos modos no todos pasan esa etapa de un modo difícil. Mira una amiga tiene mellizos, ambos de 27 meses. Uno es un terremoto que se tira por la acera a llorar, gritar, patalear…. y el otro es un pan bendito que de vez en cuando se enfurruña y llora pero sin mucho aspaviento. Cada niño es un mundo.

    Ricinhos, tu sobri es tremenda, pero está claro que es solo una etapa.

  • Reply LAKY 5 mayo, 2010 at 16:19

    Es horrible la época de las casquetas! Afortunadamente, todo pasa.
    Besos

  • Reply lobo 6 mayo, 2010 at 07:50

    Si, está laro que todo pasa. El problema son las bajas que se cobra el camino, jajajaja

  • Reply LA TETA REINA 6 mayo, 2010 at 10:13

    El mío ya nació con la rabieta de serie.
    La culpa es de la maldición del celador. Precisamente hoy hablaba de ellos en mi blog.

    Mua.

  • Reply Esther 6 mayo, 2010 at 12:16

    La frase de la abuelita es tremenda, la pobre señora seguro que sin pretenderlo ha dejado a su nieto k.o. Un etiquetaje en toda regla, pobre niño.
    Me alegro de que te haya llegado el momento de la cosecha 😉

  • Leave a Reply