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Un sábado muy duro

21 febrero, 2010

¡Qué duro fue el sábado!. Ni mi sesión de relax, baño y cremitas pudo amortiguar la tensión del final del día. Y es que los críos a los 3 años están en ese momento de sus vidas donde necesitan siesta, pero no la quieren, necesitan descanso pero no hay manera de que se tumben. No vaya a ser que pierda tiempo en dormir y no pueda … ¡¡jugar!!.

Este duro invierno madrileño que estamos pasando concedió ayer por la mañana una pequeña tregua y se pudo salir al parque, triciclo y pelota en ristre. Os aseguro que si yo hiciera la mitad del ejercicio que hace mi hijo tendría unas piernas como las de Beyoncé. Aunque antes de salir el niño ya estuvo «calentando» en casa: sesión de carreras varias, saltos, y un largo etc que podréis imaginar. Desde las 9 que despertó hasta las 12 que salió parar lo que se dice parar, paró poco.
Después de la comida consigo que se acueste un rato, eso sí, sobornándole con dibujos animados. Consigo que se duerma, pero hay de mi, a los 20 minutos, ataque de tos, se despierta. Y ya no hubo manera.

Por la tarde a Carrefour, cosa que odio hacer un fin de semana, pero había necesidades extremas que atender. Se lo pasó genial, se monta en los camiones y coches varios (los de 1 €uro el viaje…. me arruina este niño). Y de pronto, ve las colchonetas. Colchonetas con arneses, de esas que te suben casi al techo. 40 minutos de cola, pero una cede, sé que le vuelven loco y bueno, tampoco fue tanto esperar. Lloriqueos varios, gemidos, aburrimiento, y sobre todo cansancio, ese cansancio que aparecía y que consigue que mi dulce niño parezca el increíble Hulk. Conseguimos apaciguar a la bestia, y por fin llegó su turno. Saltos, piruetas, carita de emoción. Al final, un superglobo de premio. Todo va bien, pensé yo. Pero al ir al coche, la bestia apareció, y se tragó a mi dulce criatura. Berrinchón y de los buenos. Y la gente mira, como no, y me dan ganas de decirles, ¿qué?, ¿vuestros hijos no lloran, no? Porque curiosamente quien más te mira es quien va con niños.
Vivimos a 5 minutos en coche del centro comercial, bueno pues nos costó media hora larguita.

Y después de este ataque de ira y sueño, que mejor no os narro, mi dulce pequeño aparece de nuevo como si no hubiera pasado nada «mamá, ya no vuelvo a llorar, te quiero mucho, te quiero dar un beso». Mamá estaba enfadada y así se lo hice ver y se lo expliqué. Y él, se dejó duchar, se comió su cena solo sin protestar, sonriéndome con cara angelical, a sabiendas de mi enfado. Se acostó a las 9,30 horas, os aseguro un record total, sin decir ni mú.

Un duro sábado, la verdad. Espero que este domingo lluvioso y frío me depare algo más de calma.

Feliz día.

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4 Comments

  • Reply Tifoidea 21 febrero, 2010 at 12:56

    Mi vida cambió y no para mejor cuando mi hijo dejó de echar siestas. Y es que las siestas que echaba mi peque eran de dos o tres horas y no veas que bien me venia a mi ese intermedio. Se las mantuve el primer año de cole durante los fines de semana, por que claro en el colegio no había siesta, pero al cumplir los 4 dijo que nanai, así que comenzamos la extrategia de los documentales. XDDD Gracias a eso al menos teniamos un poco de tranquilidad y ahora se ha aficionado a todos esos programas tipo "Así se hace" y al menos aunque no tenemos siesta si tenemos una cierta tranquilidad a mitad del día.
    De todas formas este invierno que estamos teniendo es horrible, a mí se me está haciendo largisimo, más si tenemos en cuenta que odio el frío y el invierno y no soy persona hasta que llegamos a los 20 grados mínimo.
    De todas formas días de esos malos, como dice una amiga mía "hoy te has levantado con el pijama de cuadros" XDD los tienen todos, por que están mas nerviosos por lo que sea, por que se aburren, por que hace frío, por mil cosas. Aunque al final a base de padecerlos los acabas intuyendo enseguida. Yo al mío le veo venir a kilometros, y cuando empieza uno de estos días ya pienso "Venga a armarse de paciencia" XDD

  • Reply Belen Pardo 21 febrero, 2010 at 17:00

    Pues sí, en esa fase intermedia andamos, de pasar de bebote grande a niño de verdad. Yo también las veo venir ya a la legua, el problema es que tiene tanta fuerza que ya ni puedo con él. En fin, hoy ha tenido un día estupendo, aunque no voy a hablar muy alto que aún son las 6 de la tarde. Pero ha sido un cielo. Hemos pasado el día en familia y todos se han reído un montón con él, ha estado divertido y ocurrente. Así es él realmente. Solo que de vez en cuando deja salir esa bestia que en el reside. Confío en que poco a poco mi dulce niño ganará la batalla de esa bestia que es solo producto del crecimiento.

  • Reply Mamareciente 23 febrero, 2010 at 10:58

    Ay, qu´´e parecido a mi sábado! Todo el día sin parear haciendo recados y el peque, por supuesto, no quiso dormir la siesta. No hubo manera…
    Por cierto, has cambiado la apariencia del blog, verdad?

  • Reply Belen Pardo 23 febrero, 2010 at 12:51

    Sí mamareciente, ¿te gusta?.
    ¿Y el tuyo también te montó el berrinche en público?, ¿qué edad tiene?

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